La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha dado un nuevo y relevante paso en el debate sobre el futuro de la energía nuclear en España. En una reunión celebrada este martes, el órgano parlamentario aprobó un informe que reclama reconsiderar el cierre previsto de la Central Nuclear de Almaraz, situada en la provincia de Cáceres. Los eurodiputados piden que cualquier decisión sobre la clausura de la instalación se fundamente en una evaluación de impacto "rigurosa" que tenga en cuenta las implicaciones económicas, sociales y energéticas para la región y para el conjunto del sistema eléctrico español.

El informe aprobado recoge las conclusiones de la misión que una delegación de la comisión realizó el pasado mes de febrero en la central extremeña y en su entorno. Durante aquella visita, los eurodiputados se reunieron con autoridades locales, representantes de los trabajadores y otros actores sociales para constatar sobre el terreno cuáles serían las consecuencias de un cierre definitivo. El documento subraya la necesidad de que las decisiones sobre infraestructuras estratégicas como Almaraz se basen en criterios técnicos y evaluaciones completas que no se limiten a aspectos medioambientales, sino que también aborden el impacto sobre el empleo, la actividad económica y la seguridad del suministro eléctrico.

El impacto sobre Extremadura

Los eurodiputados ponen especial énfasis en el papel fundamental que juega la central en la generación eléctrica en España, así como en su contribución al mantenimiento del tejido económico y social de la comarca de Campo Arañuelo, un área que depende en gran parte de la instalación. Almaraz, en servicio desde 1981, tiene una potencia instalada de más de 2.000 megavatios y genera empleo directo para unas 1.400 personas, además de miles de puestos de trabajo indirectos. Su cierre, previsto en el calendario oficial para finales de esta década, comportaría, según los críticos, una pérdida significativa de capacidad de generación estable y libre de emisiones.

El informe no cuestiona los objetivos de descarbonización de la Unión Europea, sino que enmarca el debate en la necesidad de encontrar un equilibrio entre la transición energética y la garantía de suministro. Los eurodiputados alertan de que un cierre prematuro o mal planificado podría poner en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico, especialmente en momentos de máxima demanda o de menor producción renovable. También advierten que la sustitución de la generación nuclear por fuentes fósiles implicaría un aumento de las emisiones de CO₂, lo cual iría en contra de los objetivos climáticos comunitarios.

Un informe no vinculante, pero con peso político

Cabe remarcar que las conclusiones de la Comisión de Peticiones no son vinculantes para el Gobierno, ni para la Comisión Europea. Ahora bien, tienen un peso político considerable, porque reflejan la creciente inquietud de una parte de la Eurocámara ante el cierre anunciado de centrales nucleares en diferentes Estados miembros sin disponer de alternativas claras. El Gobierno mantiene su calendario de cierre progresivo del parque nuclear, con Almaraz como primera afectada. Pero la presión de los eurodiputados, sumada a las movilizaciones de trabajadores y empresarios de la zona, podría forzar una reevaluación del plan inicial.

La decisión de la Comisión de Peticiones llega en un momento de intenso debate sobre el papel de la energía nuclear en el futuro mix energético europeo. La invasión de Ucrania primero y la crisis en Oriente Medio después han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la UE ante los choques energéticos externos. Algunos Estados miembros, como Francia o Polonia, han optado por reforzar su parque nuclear, mientras que otros, como Alemania o España, se han mantenido firmes en el cierre progresivo. El caso de Almaraz se convierte, así, en un campo de pruebas para las tensiones que atraviesan el proyecto comunitario. La decisión final, sin embargo, continúa en manos del Gobierno. El informe del Parlamento Europeo es un aviso, pero no una orden. El debate, en cualquier caso, está servido.