Pedro Sánchez afirmó este lunes en Pekín que el déficit comercial de España con China "resulta insostenible para nuestras sociedades en el medio y largo plazo". Por este motivo, abogó por corregir este “desequilibrio” y por "construir conjuntamente una economía globalizada, equilibrada, que genere prosperidad compartida".

El presidente del gobierno español hizo estas declaraciones en un discurso en la Universidad de Tsinghua, considerada el equivalente del MIT estadounidense, durante su cuarta visita oficial a la China en cuatro años. Sánchez ha viajado acompañado de su esposa, Begoña Gómez.

El déficit comercial entre España y China superó los 42.000 millones de euros en 2025. Además, el gigante asiático y la Unión Europea siguen inmersos en la actualidad en disputas arancelarias.

En su discurso en la universidad china, Sánchez abogó por "corregir" el desequilibrio comercial con el argumento de que el orden multipolar necesita "una economía más horizontal y más justa, en el que no haya regiones perdedoras y otras ganadoras".

Dijo que la multipolaridad "no es una hipótesis, tampoco es un deseo, es ya una realidad" y que España ha elegido “abrazarla". También indicó que el argumento lanzado desde la administración de Donald Trump, que "profundizar determinadas relaciones implica renunciar a otras" es una lectura "equivocada" y "peligrosa".

Ha defendido la necesidad de construir un nuevo orden multipolar. Para ello, dijo que Europa "tendrá que redoblar los esfuerzos, sobre todo ahora que Estados Unidos ha decidido retirarse de muchos de estos frentes". Por eso, insistió en la transformación de Naciones Unidas, que indicó que, en su opinión, debería estar presidida por una mujer. Occidente, dijo, "debe renunciar aparte de sus cuotas de representación en favor de la estabilidad global y la confianza de los países del sur".

Sánchez ha vinculado esta transición hacia un mundo multipolar a una reducción del déficit comercial de Europa respecto a China. Recordó que Europa ha incrementado en un 80% sus importaciones del sur global y ha generado 25 millones de puestos de trabajo fuera de sus fronteras. "Necesitamos que China haga lo mismo, que se abra para que Europa no tenga que cerrarse", y "que nos ayude a corregir el déficit comercial que tenemos con ella", porque la desigualdad comercial "alimenta los agravios y provoca dolor social" y es "insostenible en el medio y largo plazo".

Durante este viaje, Sánchez se reunirá el martes con el presidente chino, Xi Jinping; el primer ministro, Li Qiang, y el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular (parlamento), Zhao Leji.

El viaje se produce en un contexto marcado por la guerra en Irán, las tensiones comerciales globales y el interés del ejecutivo español por reducir el déficit comercial, atraer inversiones chinas y reforzar la cooperación tecnológica.