La oferta de alquiler habitual en Barcelona ha caído un 15 % en un año, coincidiendo con la aplicación del tope a los precios que entró en vigor el 16 de marzo del año pasado, según un informe publicado este jueves por el portal Idealista con datos propios de las ofertas que publican. La caída coincide con el aumento por el mismo volumen, el 15 %, del alquiler de temporada. Ambos fenómenos, tanto la caída del alquiler residencial como el aumento del de temporada, ya se daban de manera significativa antes del tope. Como resultado, la oferta de temporada ya es el 64 % sobre el total en Idealista, según recoge el informe.
El estudio apunta que este fenómeno se ha dado en "todos los mercados que se han declarado tensionados y están aplicando controles de precios". Pamplona, con una caída del 26 %, A Coruña (-21 %), Lleida (-29 %) y San Sebastián (con un 15 % menos) son las ciudades con una caída de oferta más pronunciada, esta última en el mismo nivel que Barcelona. En Tarragona la oferta ha caído un 14 % y en Bilbao un 10 %. En Girona, la oferta ha caído un 6 % y solo Vitoria, entre las ciudades topadas, ha mostrado una tendencia a la inversa con un incremento del 8 % de la oferta.
El portavoz de Idealista, Francisco Iñareta, apunta que ha habido una "ligera estabilización" de la oferta de alquileres permanentes dada por la salida al mercado de alquileres alquilados en 2021 y que han salido de nuevo al mercado.
El crecimiento del alquiler de temporada es una tendencia predominante en todas las ciudades capitales españolas, pero en ningún lugar llega a tener un peso tan grande como en Barcelona.
En Girona, el alquiler de temporada ha crecido un 38 % y ya representa casi la mitad, un 49 %, de las ofertas, porcentaje que implica que ya es la segunda ciudad donde el alquiler de temporada tiene un peso más destacado. En Lleida, la oferta de temporada ha crecido un 43 % y ya representa un 14 % de la oferta, mientras que en Tarragona se publicitan un 23 % más de pisos de temporada, que ya son un 41 % del total.
En Madrid, el alquiler de temporada ha crecido un 51 %, pero está lejos de tener el peso que tiene en Barcelona y se queda en el 28 % del total. Los crecimientos más pronunciados se dan en ciudades pequeñas donde la muestra era casi nula, como por ejemplo Huesca, donde han crecido un 350 % y ya representa un 22 % del total. En ciudades como Zamora, un 4 % y de las pocas donde hay menos oferta de temporada, o Guadalajara (un 5 % del total a pesar del crecimiento del 50 %), el alquiler de temporada todavía tiene un peso muy discreto sobre la oferta total.