La industria alimentaria vive dos caras de una misma moneda. Mientras que los agricultores y los pequeños productores se manifiestan, como la reciente tractorada del miércoles por parte de la Unió de Pagesos en Catalunya por el ahogo administrativo, de impuestos y falta de ayudas que tienen, la industria agroalimentaria de última milla y fabricación está en auge por la dependencia alimentaria a la hora de cocinar con nuevos hábitos sociales y nuevas generaciones.

Así pues, la comida preparada ya tiene una penetración que llega al 93% entre los jóvenes de la Generación Z y el 91% en los hogares con hijos. La búsqueda de soluciones ágiles, fáciles de consumir y con una propuesta de valor clara impulsa el avance de formatos preparados, personalizables y adaptados a diferentes momentos del día. Según datos de NiQ, 1 de cada 4 consumidores estaría dispuesto a pagar un precio superior por productos con entregas rápidas, inferiores a 30 minutos.

Este estudio reforzado por la AECOC, la Asociación de Fabricantes y Distribuidores españoles, pone de relieve que soluciones como la comida preparada, el food to go, el reparto a domicilio o los modelos híbridos entre comercio y restauración forman ya parte de la vida cotidiana del consumidor. Más allá de la consolidación, el informe subraya que estas propuestas evolucionan para dar respuesta a una necesidad creciente de flexibilidad, agilidad y adaptación a cada ocasión. "La alimentación de conveniencia ya no se entiende como una opción puntual, sino como una respuesta habitual a diferentes necesidades cotidianas. El consumidor elige en función del momento, del tiempo de que dispone y del nivel de preparación que quiere asumir", subraya Mariona Gaspà, Analista de Foodservice Knowledge de AECOC.

Nuevos conceptos

El análisis identifica una nueva lógica de consumo, el “foodvenience”, articulado alrededor de varios atributos como la inmediatez, la practicidad y el valor percibido. El consumidor busca propuestas que reduzcan fricciones, simplifiquen la preparación y ofrezcan una solución satisfactoria y clara -sin sorpresas- en precio. Así, ganan relevancia los formatos fáciles de consumir, las comidas completas a punto para tomar, las propuestas de cocina asistida y los menús flexibles o configurables. En paralelo, el 58% de los consumidores afirma que le gusta dar el toque final a lo que cocina, una preferencia que abre oportunidades para soluciones más personalizables, especialmente entre los perfiles más jóvenes.

Por su parte, Carla Bujalance, Experta en Foodvenience UK, ha apuntado que el desarrollo de estas soluciones exige una visión claramente omnicanal y una mayor orientación a la ocasión de consumo que a la categoría en sí misma. En este sentido, ha destacado el potencial de momentos como el desayuno, todavía con un recorrido amplio, siempre que se articulen propuestas accesibles, visibles y fáciles de elegir, con café de calidad, opciones calientes, alternativas funcionales y una compra rápida y sencilla. También ha subrayado el fuerte avance del reparto a domicilio en el mercado británico, donde ha dejado de asociarse solo a la cena para integrarse en necesidades cotidianas como la compra de alimentación o el desayuno.