La tensión alcista de los tipos de interés se ha trasladado este lunes a la subasta de letras del Tesoro en la que las emitidas a plazo de un año ofrecen una rentabilidad del 2,998%, su mayor nivel desde 2012. Esta subida ha supuesto un incremento de 0,52 puntos frente a la realizada el 7 de diciembre del pasado año, cuando el tipo se colocó en el 2,47%. Niveles de rentabilidad no vistos en una década y que presionan a la banca para que eleve la retribución a los depósitos bancarios. Con los últimos datos del Banco de España correspondientes al cierre del pasado mes de noviembre, estos depósitos hasta plazo de un año solo rentaban de media el 0,41%. El conjunto del pasivo bancario en las entidades españolas supera el billón de euros, tanto en cuentas corrientes (0,03% de rentabilidad) como en depósitos. 

Así, las entidades bancarias se benefician con la subida del Euríbor que a día de hoy marca niveles del 3,32% a plazo de un año más los correspondientes diferenciales que aplican a sus hipotecas, pero se muestran más remisas a reflejar la mayor rentabilidad de productos como las letras a un año con la que se comparan sus depósitos. La analista de Renta 4, Nuria Álvarez, explicaba en la presentación de perspectivas del sector para 2023 que la banca intentará alejar la decisión de pagar a los clientes por los depósitos hasta finales de este año o comienzos de 2024. “Creo que esto marcará la diferencia entre las entidades y lo intentarán limitar para evitar que se coma la parte positiva de la subida de los tipos de interés sobre la cartera de créditos”, apuntaba, si bien considera que “dependerá mucho del tipo de cliente y si este es mayorista o minorista”.

Abiertas a particulares

Las letras del Tesoro han sido siempre un producto muy ligado al pequeño inversor. Su compra se puede hacer directamente desde el propio Banco de España, evitando así las comisiones de las entidades financieras. Sin embargo, desde enero de 2016 hasta abril de 2022, estos activos no podían adquirirse por parte de particulares, ya que ofrecían tipos negativos. Quedaban reservadas únicamente para inversores institucionales. En noviembre de 2021 se tocó un nivel del -0,65% en el mercado de deuda a un año, y la rentabilidad positiva no llegó hasta mayo del pasado ejercicio.

El alza de los tipos de las emisiones en letras se produce en un contexto de expectativas de un mayor encarecimiento del precio del dinero. El Banco Central Europeo que con su tipo de intervención en el 2,5% -después de las subidas del pasado año- decidirá nuevamente el próximo 2 de febrero, aunque los analistas esperan alzas en torno a los 0,50 puntos después de que los datos de inflación de la eurozona se encuentren más contenidos.

Salvo en las letras a plazo a 9 meses, que repiten tipo respecto a la anterior celebrada en noviembre en el 2,38%, el resto también ha registrado subidas importantes. Así, las de 3 meses colocan su rentabilidad en el 1,64% (1,38% previo), y las de 6 meses en el 2,59%, frente al 2,04% en la subasta celebrada en diciembre

El mercado de renta experimentó tras la subasta una elevada volatilidad. Nada más producirse la colocación, los tipos en el mercado secundario de deuda a un año comenzaron a subir, luego retrocedieron y han vuelto a tomar la senda alcista hasta el 2,93%. A lo largo de la mañana el plazo del año llegó a tocar el 3,03% como máximo en lo que va de sesión. Niveles muy cercanos a los de la deuda italiana que ahora se negocia en el 3,06% y con la que se nos compara por pertenecer a los países periféricos de la eurozona. En Alemania el nivel actual es del 2,66% para la referencia de un año.

Guerra del pasivo limitada

La subida de tipos ofrece posibilidades de retribución a los depósitos, pero solo desde entidades financieras pequeñas o extranjeras. La batalla entre las grandes se hará esperar, pese a la presión que hoy mismo ha supuesto tener las letras a un año al 3%. En depósitos a 12 meses, entre las mejores ofertas se encuentra la de EBN banco con el 2,20%, o de Pibank con el 2,01% a idéntico plazo. 

Si se quieren tipos más altos hay que irse a depósitos con duraciones más largas. WiZink ofrece el 2,5% a 36 meses, EBN banco el 2,40% a igual plazo o la financiera de Renault el 2,32% a 24 meses. Un compromiso a más tiempo que garantiza más rentabilidad, pero que supone un riesgo de quedarse atrapado si los tipos siguen subiendo. 

La banca europea saca la delantera a la española y ya ofrece depósitos por encima del 3% que se pueden contratar desde aquí a través de Fintech como Raisin. Entre julio, cuando se produjo la primera subida de tipos de interés y hasta diciembre, unos 15 bancos de los 20 que tienen como colaboradores en España han subido la remuneración de los depósitos a plazo fijo. El italiano Banco Progretto, con el 3,39% TAE a dos años y el eslovaco Privatbanka con un 3,34% en el mismo plazo, son dos de sus depósitos más rentables actualmente.