A contracorriente de aquello que dicen la mayoría de las formaciones políticas, la CUP asegura que no hace falta construir más vivienda para solucionar el grave problema que atraviesa el país. Ha sido durando el debate sobre materia económica ofrecido por ON ECONOMIA este lunes que la candidata a las elecciones del 12-M, Laure Vega, ha expuesto la posición de su organización sin margen para dudas. "No hace falta construir más vivienda, sino que hace falta que la que existe sea para que la gente viva allí", ha explicado la cupaire, añadiendo que "el problema no es la oferta". Más allá de alzar nuevos edificios, los anticapitalistas centran la atención en "recuperar los 35.000 pisos vacíos" que tiene contabilizados la Agencia de la Vivienda de Catalunya.

En esta línea, y después de que entrara recientemente en vigor el índice del tope de precios de alquiler de la ley de vivienda, Vega ha reclamado que la regulación "tiene que ser completa". "Si regulas el alquiler, pero hay la posibilidad de que la vivienda pase a ser de uso turístico, evidentemente que se desplazará porque los fondos buitre y los grandes tenedores no tienen por qué pensar en la población", ha argumentado. La CUP celebra que el resto de formaciones políticas apuesten también por construir más vivienda de alquiler, pero se muestra decepcionada por el hecho de que no se haya avanzado desde las administraciones para aumentar este parque público. Una medida que, además, serviría para "regular" el número de turistas que llega a Catalunya, matando así dos pájaros de un tiro.

Hablando de turismo, la candidata también ha cerrado la puerta a la ampliación del aeropuerto de Barcelona, argumentándolo por los efectos que tendría sobre la llegada de viajeros, así como el cambio climático. "Tenemos muchas dudas que, con la inflación galopante que tenemos ahora, la preocupación de la población catalana sea que no puede hacer un vuelo directo a Tokio", ha destacado. Así, ha lamentado que, cuándo se habla de ecologismo, a menudo se ponga el foco sobre "la acción individual", mientras que no se dé protagonismo al cambio climático cuando se debaten grandes proyectos. En este sentido, un mensaje a los partidos que han apostado por la ampliación del aeropuerto o el Hard Rock: "Si quieren un macroproyecto, el ecologismo podría serlo".

 

Muchos más impuestos para el 10% más rico

Laure Vega también se ha referido a un debate de actualidad como son los impuestos. Cuando el independentismo pide recaudar todos los impuestos desde Catalunya y la derecha apuesta por eliminar el impuesto de sucesiones, la cupaire ha defendido la necesidad de mantener los tributos para las grandes fortunas. "Hay un 90% del pueblo catalán y del tejido económico que no tendría que pagar más impuestos, y en cambio un 10% sí que tendría que pagar más, mucho más," ha dicho. Sobre el de sucesiones, concretamente, ha recordado que solo lo paga "un porcentaje muy pequeño" de la población catalana, que es el mismo que está cometiendo "fraude fiscal" para evitar pagarlo. Y ha planteado los beneficios que puede suponer incrementar el impuesto de patrimonio un 1% sobre el 10% de la riqueza neta de las grandes fortunas, ya que permitiría obtener 1.400 millones de euros más: "Haciendo pequeñas cosas de este tipo estaríamos recaudando muchísimo más".

En todo caso, a todas aquellas formaciones que defienden un recorte generalizado de los tributos, la cupaire ha reclamado que expliquen cuáles son los servicios públicos que se verían afectados. "Toda la derecha que habla de la caída de los impuestos se tendría que responsabilizar de qué pasa después con las infraestructuras que sostienen la vida del país", ha señalado. Como ejemplo, ha destacado el valor que tiene el impuesto de sucesiones para el sistema público catalán. "Solo con este estamos hablando del presupuesto completo clínico", ha dicho.

 

Catalunya no puede ser Madrid

Una política, la de la desregulación, que puede recordar a la que practica la Comunidad de Madrid bajo la presidencia de Isabel Díaz Ayuso. La candidata anticapitalista ha pedido "no replicar" el modelo madrileño, sino todo lo contrario: planificar activamente la reindustrialización con la intervención de la administración. "No podemos dejarlo todo a una mano invisible del mercado que no funciona", ha afirmado. "Tenemos que pensar cómo acompañamos el tejido económico que tenemos para que pueda escalar, y que la economía sea la que necesita el país".