El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, propone una Agenda de Competitividad Catalunya-Portugal, concebida como un marco estable de cooperación empresarial e institucional entre los dos territorios. El dirigente patronal ha formulado esta propuesta en la reunión que ha mantenido este martes en Lisboa con el ministro de Economía de Portugal, Manuel Castro Almeida. Este último ha aceptado la invitación de Foment para realizar una visita empresarial a principios del próximo año.

En un comunicado, Foment del Treball subraya que esta iniciativa parte de la voluntad de dar un nuevo impulso a unas relaciones económicas que "ya son especialmente intensas". Recuerdan que el 25% de las exportaciones españolas a Portugal son catalanas y operaciones recientes como la de Bondalti-Ercros "evidencian el potencial de mayor integración empresarial".

La Agenda de Competitividad se plantea alrededor de grandes ámbitos compartidos como la industria y la energía, la innovación y la inteligencia artificial, las start-ups y la inversión, y la reducción de barreras administrativas y reguladoras para las empresas que operan en los dos mercados.

Entre las propuestas abordadas destaca la creación de un corredor tecnológico Barcelona-Lisboa que conecte de manera estable los dos ecosistemas de innovación y facilite la circulación de talento, inversión, conocimiento y proyectos entre start-ups, scale-ups, grandes empresas, universidades, centros tecnológicos e inversores. Foment propone también explorar la participación de empresas portuguesas en la Comisión de IA y Robótica de Foment, crear mecanismos de soft landing entre los dos ecosistemas y organizar una misión empresarial catalana en el Web Summit de Lisboa.

La patronal ha planteado igualmente reforzar la cooperación industrial y logística, avanzar en la conexión de los corredores Atlántico y Mediterráneo, mejorar las conexiones ferroviarias entre Barcelona, Madrid y Lisboa y potenciar la colaboración entre los puertos de Barcelona, Sines y Lisboa.

Para Foment, el objetivo final es que una empresa catalana pueda considerar Portugal una extensión natural de su mercado y que una empresa portuguesa pueda ver Catalunya de la misma manera, sumando capacidades para reforzar el peso económico e industrial del sur de Europa.

Conferencia sobre metrópolis

Más tarde, en una conferencia en Lisboa, Sánchez Llibre ha defendido la necesidad de avanzar hacia una "gran red europea de metrópolis colaborativas, policéntricas y conectadas, capaz de generar masa crítica y competir globalmente sin concentrar toda la actividad en una única gran ciudad". Lo ha hecho en SEDES (Sociedade de Estudos para o Desenvolvimento Económico e Social), una de las asociaciones cívicas y think tanks más antiguos de Portugal

Sánchez Llibre ha subrayado que la realidad económica y social ha superado las fronteras administrativas tradicionales. Las personas viven, trabajan, estudian y utilizan servicios en municipios diferentes, mientras que las empresas operan en espacios que integran infraestructuras, talento, universidades, proveedores, puertos y aeropuertos. En este sentido, ha resumido esta nueva realidad con una de las ideas centrales de su discurso: "El mapa administrativo nos dice dónde acaban los municipios; el mapa metropolitano nos dice dónde empiezan las oportunidades".

Ha indicado que las metrópolis deben ser capaces no solo de generar crecimiento, sino también de extenderlo por el territorio. Por ello, apuesta por superar la lógica tradicional entre centro y periferia y construir redes de municipios especializados, complementarios y bien conectados. "La prosperidad se crea concentrando capacidades, pero se comparte conectando territorios", ha remachado el líder patronal.

En este sentido, ha defendido que Europa no necesita una gran megaciudad, sino una gran red de metrópolis conectadas mediante infraestructuras ferroviarias, energéticas, digitales y logísticas competitivas.

Como propuesta concreta, plantea que Barcelona, Lisboa, Madrid y Oporto elaboren documentos de trabajo sobre los grandes retos metropolitanos —gobernanza, migración, turismo, vivienda y transporte— para avanzar hacia una red capaz de combinar competitividad, cohesión y distribución de oportunidades.