La tasa de inflación de Estados Unidos creció hasta el 4,2% en mayo, un aumento de cinco décimas respecto al mes anterior y la mayor subida de los precios desde el mes de mayo de 2023, hace tres años, a tono con los pronósticos del mercado, que preveían la continuación de una tendencia al alza impulsada por el encarecimiento de la energía debido a la guerra en Irán.
En el país norteamericano se siguen notando los efectos de la guerra de Irán iniciada hace más de tres meses y según los datos de la Oficina de Estadística Laborales del Departamento de Trabajo, los precios de la energía se incrementaron en un 3,9% en el mes de mayo, algo por encima del 3,8% anotado en abril y tras el aumento del 10,9% en marzo, coincidiendo con el comienzo de la ofensiva contra Irán.
La inflación de los productos energéticos supuso más del 60% del aumento mensual de dato global. En esta línea, la tasa de inflación subyacente, que descuenta el impacto de la volatilidad de la energía y de los alimentos, subió en mayo al 2,9% anual, ligeramente por encima del 2,8% registrado en abril, recoge Europa Press.
En términos mensuales, la vivienda también aumentó sus precios en un 0,3% y el índice de los alimentos aumentó un 0,2% durante el mes, con los precios de alimentos en el hogar creciendo un 0,1% y los alimentos fuera del hogar aumentó un 0,3%.