La bolsa española ha comenzado este lunes con un empuje contenido. El Ibex-35 ha conseguido avanzar un 0,13% en las primeras horas de la sesión, un movimiento que, a pesar de ser modesto, le ha permitido romper la barrera de los 19.700 puntos e instalarse en los 19.725 enteros. El dato cobra relieve si se tiene en cuenta que el selectivo madrileño viene de cerrar el viernes con una subida del 0,7%, que ya lo empujó hasta la cota de los 19.700. Es decir, Madrid suma dos días consecutivos en terreno positivo, pero lo hace este lunes con una prudencia que invita a pensar que los inversores prefieren no lanzar las campanas al vuelo. Esta moderación no es casual. El contexto internacional continúa cargado de frentes abiertos.
Si hay un elemento que está condicionando claramente la sesión de este lunes, este es el mercado energético. El Brent se ha anotado un ascenso del 2,5% en la apertura de las bolsas del continente, una subida que lo ha llevado hasta los 107 dólares por barril. No se trata de un movimiento menor: superar la barrera de los 100 dólares ya es, por sí mismo, una señal de que los operadores están descontando tensiones en la oferta o un aumento de la demanda que no acaba de encajar con las previsiones más conservadoras. La cosa no se detiene aquí. El West Texas Intermediate, la referencia en Estados Unidos, también se ha encarecido un 1,6% y se sitúa en los 93,8 dólares por barril. Este encarecimiento del crudo tiene una doble lectura para los mercados.
Por un lado, favorece a las compañías del sector energético, que ven cómo sus ingresos pueden crecer si los precios se mantienen altos. Por otro, introduce un elemento de presión sobre la inflación y encarece los costes para el resto de empresas y para los consumidores, lo que a medio plazo puede acabar frenando el crecimiento. No es extraño, por lo tanto, que Repsol aparezca entre los valores más destacados del Ibex en los primeros compases de la jornada, con una subida del 1,01%. El sector energético español, muy sensible a los movimientos del crudo, acostumbra a ser uno de los primeros en reaccionar cuando el petróleo se mueve con esta intensidad.
Una ventana de esperanza
Más allá del petróleo, la noticia más relevante de la jornada llega de la mano de las dos grandes potencias mundiales. Estados Unidos y China han acordado este domingo poner en marcha un marco de diálogo orientado a estudiar restricciones arancelarias recíprocas sobre determinados productos por un valor aproximado de 30.000 millones de dólares por cada parte, el equivalente a unos 25.500 millones de euros. Este acuerdo no resuelve los problemas de fondo que han marcado la relación comercial entre Washington y Pekín durante los últimos años, pero sí representa un gesto significativo. Después de meses de tensiones, aranceles cruzados y amenazas de escalada, el hecho de que las dos administraciones se sienten a hablar de un marco para estudiar reducciones arancelarias es, como mínimo, un síntoma de que las cosas se pueden mover en una dirección diferente.
Para los mercados, este tipo de noticias tiene un efecto inmediato: reduce la percepción de riesgo y abre la puerta a un escenario en el que el comercio internacional no se vea tan castigado por las guerras arancelarias. Esto beneficia especialmente a las empresas exportadoras y a aquellas que tienen una exposición importante a las cadenas de suministro globales. Ahora bien, conviene no perder de vista que se trata de un marco de diálogo, no de un acuerdo cerrado. Las restricciones arancelarias que se quieren estudiar todavía no han sido eliminadas ni siquiera cuantificadas en detalle.
Los 30.000 millones de dólares por parte son una cifra orientativa, y el camino hasta su aplicación efectiva puede ser largo y lleno de obstáculos. Los inversores lo saben, y por eso la reacción de las bolsas ha sido contenida en lugar de eufórica. En el ámbito empresarial, una de las noticias que ha captado la atención es la que llega de Telefónica en Alemania. O2 ha señalado que prevé un "punto de inflexión" en su negocio para el año 2027, ejercicio en el que estabilizará sus cuentas e iniciará una nueva etapa apoyada en la construcción de su arquitectura corporativa del futuro. Si se analizan los primeros instantes de la sesión en Madrid, los ascensos más destacados los protagonizan Colonial (+1,1%), Merlin (+1,06%), Repsol (+1,01%) y Cellnex (+0,9%).