El Ibex-35 ha logrado cerrar la sesión de este martes con una ganancia testimonial del 0,08%. El mercado permanecerá, pues, en los 17.687,1 puntos tras una compleja batalla entre el optimismo inicial y una prolongada estancia en territorio negativo que impregna el horario de negociación de una tensión palpable. Este movimiento final refleja la capacidad del parqué para resistir, en estas últimas horas, un conjunto de vientos adversos que soplan tanto desde el escenario político internacional como desde la incertidumbre económica. En el fondo de la inquietud de los inversores resuenan aún las repercusiones de la investigación abierta contra Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos. La sombra de esta inspección se alarga más allá del Atlántico hasta tocar el mismo corazón del sistema financiero global.

En un gesto que muestra la interdependencia de estas instituciones, los principales banqueros centrales salen este mismo día a expresar su apoyo inequívoco a su homólogo. Entre ellos, figuras como Christine Lagarde, al frente del Banco Central Europeo (BCE). Su solidaridad, sin embargo, no es suficiente para disolver del todo la nube de incertidumbre sobre si este proceso legal puede influir en las críticas decisiones de política monetaria que marcan el ritmo de la economía mundial.

Paralelamente, el mercado observa con preocupación la escalada de las tensiones comerciales internacionales, ahora con la amenaza unilateral del 25%. El anuncio del presidente Donald Trump ha establecido un arancel punitivo del 25% sobre cualquier país que mantenga negocios con la República Islámica de Irán. La frase, lacónica y directa, actúa como una nueva piedra en el ya agitado terreno de las relaciones comerciales globales, plantea dilemas estratégicos a los gobiernos y amenaza con desestabilizar las cadenas de suministro y la libre circulación de capitales.

La fortaleza del tesoro español en medio de la turbulencia

En un marco exterior tan convulso, la fortaleza interna ofrece algunos rayos de luz. El Tesoro Público demuestra hoy una capacidad de captación robusta, al colocar un total de 6.077,2 millones de euros en una subasta de letras a seis y doce meses. La operación, que se sitúa en el rango más alto de las expectativas previas, consigue materializarse con una subida de la rentabilidad marginal ofrecida a los inversores en ambas referencias, una señal de que el crédito español aún encuentra demanda, aunque a un precio algo más elevado, en un entorno de normalización de tipos de interés.

En el terreno empresarial, las comunicaciones estratégicas también apuntan hacia el horizonte. Desde la sede del BBVA, su presidente, Carlos Torres, ha avanzado un ambicioso objetivo para los próximos años: la previsión de generar unos 49.000 millones de euros en capital de “máxima calidad” entre 2025 y 2028. Estos fondos, según la institución, estarán destinados a financiar tanto el crecimiento orgánico del negocio como la remuneración a los accionistas, trazando un mapa de solvencia y retorno que busca tranquilizar al mercado.

La sesión dibuja un mosaico diverso entre las compañías del índice. Al lado de los ganadores, con Solaria y Acciona al frente con incrementos por encima del 2%, se alinean entidades financieras como Unicaja, BBVA, Santander y Bankinter, que registran avances significativos. Frente a ellas, la parte bajista es protagonizada por Cellnex, que sufre el efecto "dividendo", y por valores sensibles a las condiciones macroeconómicas como Aena, Telefónica, Endesa, Merlin y Redeia, que cierran con pérdidas notables. En el contexto europeo, el panorama es igualmente desigual. Solamente Frankfurt consigue un incremento mínimo, mientras Londres, París y Milán concluyen la jornada en territorio negativo, una fotografía que refleja las mismas incertidumbres que pesan sobre la plaza española.

En los mercados de materias primas, el petróleo experimenta un rebote relevante. El barril de Brent se sitúa en los 65,86 dólares al cierre de la sesión europea, con una fuerte subida del 3,12%, y el West Texas Intermediate (WTI) sigue el mismo camino, escalando hasta los 61,43 dólares, un 3,24% más. En el mercado de renta fija, el rendimiento de la deuda española a diez años se sitúa en el 3,244%, por encima del cierre del lunes, lo que provoca que la prima de riesgo respecto al bono alemán se eleve en tres décimas, hasta los 39,4 puntos básicos. Finalmente, en el ámbito de los tipos de cambio, el euro cede un ligero 0,17% frente al dólar.