El Ibex-35 ha cerrado la sesión del martes con un descenso del 1,34%, situándose en los 17.429 puntos. Esta caída se produce en una jornada sometida a una fuerte presión geopolítica, con el foco puesto en el repentino calentamiento de las relaciones transatlánticas a raíz del conflicto latente por Groenlandia. La amenaza de nuevas barreras comerciales por parte de Estados Unidos ha proyectado una sombra de incertidumbre sobre las perspectivas económicas europeas, desatando el nerviosismo entre los inversores.

El origen de la crisis se encuentra en las declaraciones del fin de semana del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con imponer nuevos aranceles del 10%, efectivos desde el 1 de febrero, a ocho países europeos: Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido.

Esta medida de coerción económica responde a la oposición unánime de estos estados al plan estadounidense de anexionarse la isla ártica de Groenlandia, un territorio estratégico rico en recursos y con un valor geopolítico creciente. Los analistas de Renta 4 alertan de que estos aranceles podrían escalar hasta el 25% a partir del 1 de junio "si no se logra un acuerdo favorable" a los intereses estadounidenses.

Una perspectiva que, según destacan, "podría invalidar el acuerdo comercial alcanzado entre Estados Unidos y la Unión Europea el pasado mes de julio", volviendo a situar a las dos potencias económicas al borde de una guerra comercial de gran alcance. La respuesta europea, encabezada por Francia, no se ha hecho esperar. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha replicado con la amenaza de activar el mecanismo para responder a presiones externas.

Esta acción comportaría la reactivación inmediata de aranceles por valor de 93.000 millones de euros sobre productos estadounidenses, una medida que la Unión Europea desestimó tras el acuerdo comercial del pasado verano. Además, Macron ha rechazado públicamente la invitación de Trump de sumarse a su llamado "Consejo por la Paz", una iniciativa que, según los expertos, podría aspirar a constituirse como una alternativa a la ONU. Trump ha replicado a este rechazo con una nueva amenaza: un arancel del 200% sobre el importe de champán francés.

Esta batalla diplomática y comercial se desarrolla en paralelo a otra decisión clave dentro de los mismos Estados Unidos. Este martes se espera el veredicto de la Corte Suprema sobre la legalidad de los aranceles impuestos por la administración Trump, una sentencia con "altas probabilidades" de declararlos ilegales, aunque los expertos prevén que "también podrían ser sustituidos por otros" de carácter similar.

La jornada también ha estado marcada por acontecimientos políticos significativos en otras partes del mundo. En Japón, la primera ministra Sanae Takaichi ha anunciado la disolución de las Cortes para el próximo viernes, con la convocatoria de elecciones anticipadas para el 8 de febrero. El movimiento busca "capitalizar su popularidad" y recuperar el control de la cámara baja, un paso que facilitaría la implementación de su ambicioso plan de estímulo fiscal.

En el ámbito macroeconómico, el indicador de confianza de los inversores alemanes, el índice ZEW, ha mostrado una mejora por segundo mes consecutivo en enero, un dato que contrasta con el clima de tensión y que revela una cierta resiliencia en la economía más fuerte de Europa. En el ámbito estatal, sin embargo, ha habido motivos para el optimismo. El Tesoro Público español ha realizado con éxito una emisión sindicada de deuda a diez años por valor de 15.000 millones de euros.

La operación ha batido un récord histórico, con una demanda que ha superado los 148.000 millones de euros, según datos avanzados por el Ministerio de Economía, una señal de confianza sostenida en los activos españoles. A pesar de ello, el peso de la incertidumbre geopolítica ha ahogado esta noticia positiva en la bolsa. El escenario de ventas ha sido generalizado, con solo cuatro valores del selectivo resistiendo en territorio positivo: Fluidra (+1,94%), Rovi (+1,41%), Naturgy (+0,55%) y Puig (+0,32%). En el lado opuesto de la tabla, las caídas han sido fuertes, con Mapfre (-8,87%), Acciona Energía (-4,52%), Acciona (-4,09%), Solaria (-3,76%), Cellnex (-2,89%), Amadeus (-2,80%) e Indra (-2,72%) encabezando las pérdidas.

La negatividad ha sido un patrón común en todo el continente. Los principales mercados europeos han cerrado también en rojo: Londres ha caído un 0,67%; París, un 0,61%; Fráncfort, un 1,03%; y Milán, un 1,07%. En los mercados de materias primas, el crudo Brent de referencia subía un 1,44% hasta los 64,86 dólares el barril al cierre de la sesión europea, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedía un 1,78%, situándose en los 60,50 dólares.

En cuanto a la renta fija, el rendimiento del bono español a diez años se ha elevado hasta el 3,253%, en comparación con el 3,228% del cierre del lunes. Como resultado, la prima de riesgo respecto a la deuda alemana se ha ampliado en ocho décimas, hasta los 39,7 puntos básicos, reflejando una huida moderada hacia la calidad. En el mercado de divisas, el euro ha logrado una apreciación significativa del 0,77% frente al dólar, intercambiándose a un tipo de cambio de 1,1735 dólares por euro al cierre europeo, en un movimiento que puede interpretarse tanto como una reacción a la debilidad del dólar por las tensiones internas como una muestra de relativa confianza en la capacidad de respuesta europea.