El Ibex-35 ha puesto fin a la sesión de este martes con un retroceso del 0,48%, situándose en los 17.670 puntos después de haber llegado a superar los 17.850 enteros en varios momentos de la jornada. La volatilidad que atraviesan los mercados financieros internacionales continúa ligada a la evolución de las noticias en el ámbito geopolítico, especialmente en lo que respecta al conflicto en Oriente Medio y sus derivadas sobre el suministro energético y de materias primas. Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los países del G7 se han reunido este martes y han reafirmado su compromiso con la cooperación multilateral para hacer frente a los riesgos que amenazan la economía mundial. En el comunicado conjunto, las principales potencias económicas han advertido que la incertidumbre global "ha incrementado los riesgos para el crecimiento y la inflación" en el contexto del conflicto en Oriente Medio.
Esta declaración no ha conseguido calmar los ánimos de los inversores, que continúan atentos a cualquier novedad que pueda alterar los frágiles equilibrios del mercado energético. La ministra de Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, ha lanzado este martes una advertencia que ha añadido más presión a los mercados. Según ha alertado, el mundo se enfrenta a una inminente "crisis alimentaria" de dimensión global como resultado de la interrupción del suministro de fertilizantes a través del estrecho de Ormuz. Esta vía estratégica ha visto comprometida su operatividad después de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. La alerta de Cooper ha puesto el foco en un nuevo frente de tensiones que va más allá del precio del crudo y afecta directamente a la producción de alimentos a escala planetaria, lo cual podría disparar los precios de las materias primas agrícolas en las próximas semanas.
La deuda española se mantiene en máximos y la prima de riesgo se eleva
En el ámbito macroeconómico, el Instituto Nacional de Estadística ha publicado los datos de deuda de las administraciones públicas correspondientes al mes de marzo. El pasivo del conjunto del sector público se ha situado en máximos históricos de 1,74 billones de euros, después de haberse elevado un 4,3% en términos interanuales. No obstante, el dato positivo es que el peso de la deuda sobre el PIB se ha moderado hasta el 101,6%, 1,7 puntos porcentuales menos que en el mismo periodo del año anterior, gracias al crecimiento de la economía española. En cuanto a los mercados de renta fija, el rendimiento del bono español a diez años ha subido hasta el 3,636%, frente al 3,572% registrado al cierre de la jornada anterior, lo cual supone alcanzar niveles máximos desde finales de marzo.
Como consecuencia, la prima de riesgo respecto al bono alemán ha escalado hasta los 43,3 puntos básicos. Este comportamiento refleja la inquietud de los inversores por la evolución de la inflación y las perspectivas de la política monetaria del Banco Central Europeo. En el terreno empresarial, los inversores han tenido el foco puesto en Indra, después de que la compañía comunicara ayer, una vez cerrado el mercado, que su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, no continuará en el cargo después de que finalice su mandato el próximo 30 de junio. En cuanto a los resultados empresariales, el mercado se encuentra a la espera de que esta semana se conozcan las cuentas del gigante norteamericano Nvidia, considerado un termómetro de la salud del sector de la inteligencia artificial y de los semiconductores.
Telefónica lidera las ganancias
En este contexto de volatilidad, los valores del Ibex-35 han registrado comportamientos dispares. Telefónica ha encabezado las subidas con un avance del 1,71%, seguida de Cellnex (+1,47%), Fluidra (+1,38%), Naturgy (+1,31%), Redeia (+1,09%) e Iberdrola (+0,75%). Los valores defensivos como las eléctricas y las telecomunicaciones han ejercido de refugio en una jornada de nervios. En el extremo contrario, Solaria ha sufrido el mayor descenso de la sesión con una caída del 6,34%, seguida de ACS (-5,62%), Acciona (-3,16%), Sacyr (-3,01%), ArcelorMittal (-2,47%) y Ferrovial (-2,20%). Las constructoras y las renovables han sido las más castigadas por su sensibilidad al encarecimiento de la deuda y a las perspectivas de desaceleración económica.
El resto de principales mercados europeos han cerrado con signo mixto. Londres ha subido un 0,07% Fráncfort un 0,38%, mientras que París ha cedido un 0,07% y Milán un 0,65%. Al cierre de la sesión europea, el barril de Brent se mantenía alrededor de los 111 dólares, un 1,02% menos, mientras que el West Texas Intermediate alcanzaba los 108,6 dólares con un leve retroceso del 0,06%. A pesar de las caídas puntuales, el crudo continúa cotizando en niveles muy elevados que alimentan las presiones inflacionistas. Uno de los fenómenos más destacados de la jornada ha tenido lugar en el mercado de renta fija norteamericano.
El rendimiento del bono de Estados Unidos a 30 años ha tocado niveles máximos desde 2007, el año previo al estallido de la crisis financiera global, situándose en el 5,189%. Finalmente, en el mercado de divisas, el euro se ha depreciado un 0,50% en su cruce con el dólar al cierre de la sesión europea, alcanzando un tipo de cambio de 1,1597 dólares por cada euro. La pérdida de valor de la moneda única frente al billete verde refleja la huida de inversores hacia activos considerados más seguros en momentos de elevada incertidumbre geopolítica, así como las diferencias en las expectativas de política monetaria entre el Banco Central Europeo y la Reserva Federal.
