El Ibex-35 ha finalizado la sesión de este viernes con un incremento acumulado del 2,06% en el conjunto de la semana, lo cual ha permitido al índice situarse en los 17.985,3 puntos. En la jornada de hoy, el selectivo ha registrado una subida testimonial del 0,06%, insuficiente para superar la barrera psicológica de los 18.000 enteros, que ha llegado a pisar en varios momentos de la sesión. El grueso del avance semanal se concentró el pasado miércoles, cuando el Ibex se anotó una subida de casi 400 puntos en un solo día, impulsado por las expectativas en torno a las decisiones monetarias y por una cierta recuperación de la confianza inversora.
El resto de principales plazas europeas también han cerrado este viernes en positivo. Londres ha subido un 0,22%; París, un 0,37%; Fráncfort, un 1,15%; y Milán, un 0,70%. El comportamiento de las bolsas del Viejo Continente ha estado influenciado por la evolución del precio del crudo, que ha vuelto a subir ligeramente después de días de corrección. El barril de Brent ha cerrado la sesión europea en 103,64 dólares, con un avance del 1,03%, mientras que el West Texas Intermediate ha alcanzado los 97,04 dólares después de subir un 0,69%.
Puig lidera las caídas después de romper las negociaciones con Estée Lauder
En el terreno empresarial, la noticia más destacada de la jornada ha sido el anuncio de Puig. Tras el cierre del mercado de ayer, la compañía de perfumes y cosmética comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que había puesto fin a las conversaciones que mantenía con el gigante estadounidense Estée Lauder para una potencial fusión de sus respectivos negocios, sin haber llegado a un acuerdo. En el comunicado remitido al organismo regulador, Puig insistió en que esta decisión "no altera la hoja de ruta estratégica" de la compañía.
A pesar de este mensaje de calma dirigido a los inversores, la acción de Puig ha sufrido un fuerte castigo en la sesión de hoy y se ha dejado un 13,44%, convirtiéndose en el valor con peor comportamiento del Ibex-35. La corrección refleja la desilusión de un mercado que había especulado con las posibles sinergias de una operación que habría creado uno de los grandes conglomerados mundiales del sector de la belleza. Por detrás de Puig, los principales descensos han sido para Repsol, que ha caído un 2,75%; Cellnex, con un -1,44%; Rovi, que ha retrocedido un 1,25%; Mapfre, con un -1,14%; y Amadeus, que ha cedido un 0,89%.
En el extremo contrario, los valores que han liderado las subidas han sido ArcelorMittal, con un avance del 3,96%; Solaria, que ha subido un 2,50%; Indra, con un incremento del 2,25%; Acerinox, que ha ganado un 2,14%; Acciona, con un 1,92%; e IAG, que ha cerrado con un 1,55%. El buen comportamiento de las siderúrgicas y de las renovables ha permitido compensar en parte el desplome de Puig y ha dado un cierto equilibrio al índice. El sector energético, tanto el vinculado al petróleo como el de las renovables, ha sido uno de los focos de atención después de las declaraciones de Christine Lagarde y de los últimos datos macroeconómicos publicados en Europa.
El FMI avala el crecimiento español, pero reclama ajustes fiscales
En el ámbito macroeconómico, el Fondo Monetario Internacional ha destacado el sólido desempeño de la economía española a pesar del impacto de la guerra en Oriente Medio. El organismo ha señalado que se prevé que el crecimiento se mantenga en el 2,1% en 2026 gracias a la fuerza de la demanda interna. No obstante, el FMI ha insistido en que el Gobierno debería aprovechar esta situación para acelerar la consolidación fiscal. Entre las medidas recomendadas, el organismo menciona la eliminación de las recientes ayudas a la energía, una reforma más profunda del sistema de pensiones y la armonización de los tipos del IVA, además de impulsar la oferta de viviendas mediante la reducción de trabas burocráticas.
Paralelamente, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha advertido a los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona que el uso de ayudas generalizadas para hacer frente a la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio tendría consecuencias sobre la política monetaria de la institución. Lagarde ha defendido que las medidas fiscales deben ser temporales, específicas y adaptadas. Cualquier desviación de estos principios, ha sentenciado, acabaría perjudicando la estabilidad de precios y podría forzar al emisor a adoptar posturas más restrictivas. Las declaraciones de Lagarde han sido interpretadas como un aviso a los gobiernos para que no confíen en el BCE para financiar déficits mediante una política monetaria laxa.
En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono español a diez años ha caído hasta el 3,463%, desde el 3,531% de cierre de la jornada anterior. Como consecuencia, la prima de riesgo respecto al bono alemán se ha moderado en cuatro décimas, hasta situarse en los 42,9 puntos básicos. La relajación de la deuda periférica refleja la recuperación de la confianza en los activos españoles después de una semana de cierta estabilidad en los mercados. En el mercado de divisas, el euro se ha depreciado un 0,14% frente al dólar, hasta un tipo de cambio de 1,1603 dólares por cada euro. La moneda única continúa presionada por la fortaleza del billete verde y por las diferencias en las expectativas de política monetaria entre el BCE y la Reserva Federal.
