El Ibex-35 ha iniciado la sesión de este lunes con un ligero movimiento alcista, logrando preservar la importante cota psicológica de los 17.500 puntos. En los primeros compases de la jornada, el selectivo avanzaba un modesto 0,1% situándose en los 17.566,6 puntos hacia las nueve de la mañana. Esta apertura, prudente y carente de una fuerte direccionalidad, refleja la espera de los inversores ante un panorama económico cargado de incertidumbres y eventos pendientes.
La jornada bursátil se ve marcada por un hecho histórico en los mercados de materias primas, que podría tener repercusiones en la actitud inversora global. El oro, considerado por excelencia el activo refugio en tiempos de turbulencias, ha superado por primera vez en la historia la frontera de los 5.000 dólares por onza.
Esta fuga espectacular responde a un cúmulo de factores, entre los que destacan la pronunciada debilidad del dólar y una ola de inquietud generada por las erráticas políticas del presidente estadounidense, Donald Trump. La búsqueda de protección ante la volatilidad geopolítica y monetaria está desviando capitales hacia valores considerados más sólidos.
En el ámbito económico doméstico, el protagonismo de la agenda de hoy es para un encuentro de gran relevancia social. El Ministerio de Trabajo y Economía Social se reunirá con los representantes de los sindicatos y las organizaciones empresariales para dar nuevos pasos en la compleja negociación de la próxima subida del salario mínimo interprofesional para el año 2026. La evolución de estas conversaciones, que buscan el equilibrio entre la protección del poder adquisitivo de los trabajadores y la competitividad de las empresas, será seguida con atención por los mercados.
En cuanto a la composición de la sesión, entre los valores que abrían con más fuerza el Ibex-35 destacaban Puig, con un avance del 1,37%; Colonial, que subía el 1,07%; y Cellnex, que ganaba el 1,08%. En el lado opuesto de la balanza, las mayores tensiones a la baja se concentraban en las acciones de ArcelorMittal, que cedían un 1,09%, y de Solaria, que retrocedía un 0,86%. Una fotografía inicial que muestra un mercado fragmentado, sin un consenso claro sobre ningún sector conductor.
El contexto europeo tampoco ofrece un criterio único. Las principales plazas continentales abrían la semana con signo mixto. Mientras la bolsa de París retrocedía un ligero 0,12%, las de Londres, Fráncfort y Milán se anotaban ganancias modestas del 0,21%, 0,11% y 0,1%, respectivamente. Esta falta de una tendencia uniforme en Europa refleja la misma prudencia que muestra el Ibex.
El panorama en el mercado de materias primas añadía otro ingrediente de cautela. El precio del barril de petróleo Brent, referencia para el continente europeo, experimentaba un ligero retroceso del 0,22%, situándose en 64,93 dólares. Su homólogo norteamericano, el West Texas Intermediate (WTI), seguía la misma senda y bajaba un 0,26%, hasta los 60,91 dólares.
Finalmente, en los mercados de divisas y de deuda, el cambio del euro respecto al dólar se mantenía estable en 1,1845 unidades. Paralelamente, el rendimiento exigido por la deuda soberana española a diez años, un termómetro clave de la confianza de los inversores en la economía, registraba una mejora.
Una reducción del coste de financiación que ofrece un cierto margen de respiro en medio de un entorno global marcado por el ascenso histórico del oro y la espera por decisiones de política económica tanto a escala nacional como internacional
