La Agencia Tributaria ha publicado este jueves el Plan de Control Tributario para 2026, que establece las prioridades de la inspección fiscal para los próximos meses. El documento aprovechará las nuevas fuentes de información financiera disponibles para extender la vigilancia sobre ámbitos emergentes como el negocio digital, los creadores de contenido en las redes sociales, las operaciones con criptomonedas y la utilización de la neobanca para ocultar rentas y patrimonios en el extranjero.
La nueva información financiera disponible, que incluye declaraciones mensuales de los bancos sobre cobros con tarjeta, permitirá mejorar el control de posibles ocultaciones de actividades empresariales y el uso de sociedades pantalla en tramas de fraude de IVA. Las comprobaciones se enfocarán específicamente en contribuyentes que utilicen cuentas en entidades financieras digitales para eludir obligaciones fiscales.
El comercio electrónico continúa siendo un "objetivo prioritario" de las tareas de control, tanto en venta de bienes como en prestación de servicios. Se controlarán especialmente las entidades que aparentan estar establecidas en la UE para modificar la tributación en IVA de las ventas en línea. Hacienda profundizará en el análisis de la correcta tributación de los creadores de contenido en redes sociales, incluyendo el estudio de su residencia fiscal. En el ámbito de Aduanas, se reforzará el control sobre el comercio electrónico por la eliminación de la franquicia de 150 euros en derechos de aduana.
Las criptomonedas, objetivo de la inspección
Se mantiene la atención sobre las operaciones con monedas virtuales, especialmente en contribuyentes que no hayan declarado rentas derivadas de su tenencia y transmisión. Se intensificará la explotación de la información disponible y el análisis de perfiles de riesgo mediante herramientas de trazabilidad en blockchain para detectar patrimonios no justificados. Se controlarán riesgos como la deducción improcedente de gastos financieros o la utilización abusiva de subcontratas, con especial vigilancia sobre la correcta valoración de los inmuebles en transmisiones entre entidades vinculadas. Se intensificarán las actuaciones para verificar la declaración de rendimientos de alquileres gestionados por plataformas digitales, especialmente en el mercado del alquiler turístico.
Se mantiene la atención sobre las sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria por su régimen fiscal especial. En el sector de los hidrocarburos, se intensificarán las comprobaciones para verificar que los obligados tributarios registrados cumplen los requisitos, y se endurecerán las condiciones para ser titular de un depósito fiscal. Se mantendrán los planes sectoriales de visitas para combatir la economía sumergida, con énfasis en el control de los terminales punto de venta. En cuanto a grandes patrimonios, se vigilarán los signos externos de riqueza discordantes con las rentas declaradas y la utilización de sociedades instrumentales para eludir la imposición personal. En el ámbito de multinacionales, se intensificarán los controles donde se concentren riesgos de aplicación de la norma tributaria más allá de una interpretación razonable.