El conjunto de los seis bancos españoles que cotizan en bolsa ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio de 20.164 millones de euros. Esta cifra supone un incremento del 18% respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por las entidades en los últimos días. El incremento se debe en gran medida al impacto extraordinario de la venta del negocio de Polonia por parte del Banco Santander, que ha distorsionado el estudio comparativo y ha elevado el conjunto del sector.
El total de ingresos, medido a través del margen bruto, ha sido de 65.470 millones, un 8,9% más que en el primer semestre del año pasado. De esta cifra, el margen de intereses, que refleja la diferencia entre lo que los bancos cobran por los préstamos y lo que pagan por los depósitos, se ha situado en 46.954 millones, un 9,8% superior al del mismo periodo del año anterior. Este incremento refleja el impacto de los tipos de interés elevados, que han permitido a las entidades mejorar la rentabilidad de su negocio tradicional.
Resultados por entidades
El Banco Santander ha sido el gran protagonista del semestre gracias al impacto de la venta de su negocio en Polonia, que le ha permitido obtener un beneficio neto de 8.973 millones, un 31,3% más que el año pasado. Sin este extraordinario, el crecimiento habría sido más moderado, pero el dato refleja la capacidad de la entidad para generar valor a través de sus operaciones de compraventa. El margen bruto de la entidad ha subido un 6,4%, hasta los 30.822 millones. El BBVA, por su parte, ha registrado un beneficio de 6.051 millones, un 11,1% más, con unos ingresos que han crecido un 17,3%, hasta los 21.159 millones. La entidad que preside Carlos Torres ha mantenido un buen ritmo de crecimiento, impulsado por su exposición a México y a Turquía, donde la actividad crediticia ha sido especialmente dinámica.
CaixaBank ha obtenido un resultado neto de 3.203 millones, un 8,5% más, con un aumento del 3,7% del margen bruto, que se ha situado en 8.338 millones. La entidad ha mostrado una evolución positiva en el negocio de banca minorista en España, con una mejora de la rentabilidad y una contención de los costes operativos. El Banc Sabadell ha ganado 971 millones, un 0,41% menos que el año pasado, después de una caída del 2,8% de su margen bruto, que ha quedado en 2.463 millones. La entidad ha sufrido una cierta presión en sus márgenes en España, aunque ha compensado parcialmente con el buen comportamiento del negocio en el Reino Unido a través de TSB.
Bankinter ha cerrado el semestre con un beneficio de 605 millones, un 11,6% más, y un margen bruto de 1.494 millones, un 7,3% superior. La entidad ha mostrado una evolución por encima de la media del sector gracias a su especialización en segmentos de mayor valor añadido. Unicaja, que ha publicado sus cuentas este viernes, ha obtenido un beneficio de 361 millones, un 6,8% más, con unos ingresos de 1.085 millones, un 2,6% por encima del mismo periodo del año pasado. La entidad andaluza ha consolidado su posición después de la integración con Liberbank.
El sector en conjunto
La evolución del sector bancario español refleja la mejora de los márgenes de interés, que han crecido de manera sostenida en un contexto de tipos elevados. La rentabilidad de las entidades se ha visto favorecida por la expansión del crédito y por la contención de los costes operativos, pero también por la diversificación geográfica, especialmente en América Latina. El negocio de pagos y el de banca de inversión también han contribuido positivamente a los resultados. El resultado agregado de las seis entidades supone un nuevo récord para el sector, que mantiene un ritmo de crecimiento que supera las previsiones iniciales.
La solidez de los resultados permite a los bancos mantener sus políticas de remuneración al accionista, con dividendos y programas de recompra de acciones que han sido bien recibidos por los mercados. La evolución de las entidades españolas se sitúa por encima de la media europea en términos de rentabilidad y crecimiento.
El sector bancario español ha sabido aprovechar las condiciones favorables del mercado, con unos tipos de interés que han mejorado los márgenes y con una economía que mantiene un ritmo de crecimiento positivo. Además, la mejora de la calidad crediticia y la reducción de la morosidad han contribuido a aumentar la confianza de los inversores en las entidades. La prudencia en la concesión de créditos y la saneada situación de los balances son factores que refuerzan la solidez del sector en un contexto internacional incierto.
