La actividad ferial de Barcelona funciona a pleno rendimiento, hasta el punto de que Fira de Barcelona, que no hace tantos años estrenó el recinto de Gran Via, ya trabaja en su ampliación. La semana que viene tendremos una buena muestra de esta actividad, con el Mobile World Congress, pero va más allá, y tiene un impacto económico que no para de crecer: en 2024 superó los 6.100 millones de euros y los 49.000 puestos de trabajo.
La institución que preside Pau Relat ha presentado este viernes un estudio del impacto económico de la Fira, elaborado por el Institut d’Economia de Barcelona (IEB) de la Universitat de Barcelona (UB). El análisis corresponde a 2024 y estima que el impacto directo, indirecto e inducido de la actividad realizada en los recintos de Montjuïc, Gran Via y el Centre de Convencions Internacional de Barcelona (CCIB) es de 6.143,51 millones de euros, un 28% más que en el análisis anterior, correspondiente a 2009.
Además, generó un Valor Añadido Bruto (VAB) a la economía catalana de 2.960 millones de euros, equivalente al 1,02% del VAB de Catalunya, la creación de 49.423 puestos de trabajo y unos ingresos tributarios para la Hacienda pública de 1.224,8 millones de euros en 2024, procedentes del IVA, el IRPF, el Impuesto de Sociedades y los Impuestos Especiales. Cada euro invertido en los eventos de la Fira tiene un efecto multiplicador de 1,78, según los autores del estudio, que estiman que a partir de 2027, cuando sea una realidad la ampliación, se generará un impacto adicional de 675 millones más.
“El estudio ratifica el buen rumbo de la institución y su papel clave como dinamizador de la economía. El incremento del impacto es la consecuencia del buen trabajo hecho estos últimos años y del crecimiento y dimensión de los salones que se celebran en nuestros recintos, muchos de ellos referentes mundiales en sus sectores”, ha explicado Pau Relat, presidente de Fira de Barcelona.
Constantí Serrallonga, director general de la institución, remarcó también sus buenos resultados económicos: “Estas cifras unidas a unos resultados anuales récord, con más de 350 M€ de ingresos en 2025, nos impulsan a seguir trabajando con el objetivo de hacer crecer los salones y reforzar el papel de la institución como un elemento estratégico en el desarrollo económico y social del territorio”.
Creación de negocio en la Fira
El estudio, realizado por las profesoras de la UB Gemma Garcia, Núria Bosch y Cristina de Gispert, calcula el impacto teniendo en cuenta tres variables básicas: los gastos de funcionamiento y de organización de salones y eventos, los gastos de visitantes y expositores y la creación de negocio que se atribuye a los expositores por el hecho de participar en los diversos eventos.
El sector servicios es el más beneficiado, con casi dos de cada tres euros de impacto, un 64,7%. De esta parte, comercio, transporte y hostelería se llevan la mayoría (39,2%), y las actividades profesionales, científicas y administrativas, el 8,9%. La industria es el segundo sector más beneficiado, con el 30,4% del impacto total, con protagonismo para la industria alimentaria (14,1%), por encima de la industria química (2,9%) y el sector de fabricación de maquinaria (1,9%).
El gasto de los expositores y visitantes supone una parte importante del impacto, pero no la principal. En concreto, 2.418 millones. El cálculo se ha hecho teniendo en cuenta que en 2024 la Fira recibió 19.964 expositores y 1,8 millones de visitantes en los salones más relevantes. Más de la mitad del impacto, sin embargo, fue por la creación negocio a partir de la participación en los eventos: 3.283 millones.
En cuanto a los puestos de trabajo, ocho de cada diez se crearon o generaron en los servicios (78,9%), y casi la mitad en el comercio, hostelería y restauración (48,4%). El 14,4% se han generado en actividades profesionales, científicas y administrativas, un 8,1% en el sector de las actividades artísticas y recreativas y un 6,1% en la industria de alimentación.