El Parlamento Europeo ha paralizado la aprobación de la rebaja de los aranceles a Estados Unidos que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pactó con el presidente de EE. UU., Donald Trump, en agosto. Bruselas está pendiente de este paso para poder abrir una nueva negociación con Washington sobre los aranceles al vino europeo, que ahora afrontan un 15% de aranceles.

El presidente del comité de Comercio Internacional de la Eurocámara, Bernd Lange, ha explicado este miércoles que detienen la tramitación de la eliminación de aranceles a los bienes industriales y a productos agroalimentarios de EE.UU., también a la langosta, por el anuncio de Trump de imponer aranceles del 10% a ocho países europeos -Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Suecia, Finlandia, Noruega y el Reino Unido- a partir del 1 de febrero, y de un 25% a partir de junio para Groenlandia. "Es una ruptura del acuerdo de Escocia", ha asegurado Lange en una rueda de prensa en la Eurocámara este miércoles en Estrasburgo. Lange ha avisado de que si Trump aplica aranceles del 10% a partir del 1 de febrero, o del 25% a partir de junio, "nadie" en la Eurocámara tendrá "intención" de reactivar la tramitación parlamentaria necesaria para rebajar los aranceles a EE. UU., según informa la agencia ACN.

A pesar de apreciar que Trump haya descartado anexionar Groenlandia por la fuerza, Lange ha denunciado que el republicano continúa utilizando los aranceles como instrumento de “coerción” para forzar a los europeos a “vender” este territorio, que ahora forma parte de Dinamarca. “Congelaremos el procedimiento de las dos carpetas hasta que haya claridad sobre Groenlandia y las amenazas”, ha dicho. El comité de Comercio Internacional tiene sobre la mesa la eliminación de los aranceles a los bienes industriales y de diversos productos agroalimentarios en EE. UU. y una propuesta separada para la supresión de los aranceles a la langosta americana. Además, el comité de Comercio Internacional abordará el lunes el uso del instrumento de coerción de la Unión Europea para reaccionar ante aranceles de un país extranjero que busque presionar políticamente al bloque europeo.

En el acuerdo que firmaron Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Bruselas aceptó aranceles del 15% para la gran mayoría de los productos europeos -entre ellos los automóviles y los semiconductores - y que Estados Unidos vendiera sus bienes industriales a la UE libres de impuestos. Desde entonces, las exportaciones europeas se enfrentan a un arancel del 15% en Estados Unidos, pero la UE no ha empezado a poner en marcha su parte del acuerdo, hasta que lo ratificara la Eurocámara, algo que ahora ha quedado pospuesto sine die. Lange dijo que la comisión de Comercio del Parlamento Europeo pedirá el lunes formalmente a la Comisión Europea que active el mecanismo anticoerción contra Estados Unidos, ante las amenazas de Trump.

Precisamente está previsto que los líderes europeos discutan este jueves esta cuestión en la cumbre extraordinaria que celebrarán en Bruselas para abordar hasta qué punto deben reconducir sus relaciones con el que hasta ahora era su principal aliado. Los jefes de Estado y de Gobierno también debaten este jueves si aplicar represalias arancelarias contra Estados Unidos por valor de 93.000 millones de euros, una posibilidad que la UE pudo haber aplicado el año pasado pero que decidió suspender para no entorpecer las negociaciones entre Bruselas y Washington que culminaron en el acuerdo de verano. 

Incertidumbre sobre el Mercosur

Preguntado por el futuro del acuerdo con el Mercosur después de que el Parlamento Europeo haya aprobado este miércoles llevar el pacto comercial ante la justicia europea, el presidente del comité responsable de comercio en el Parlamento Europeo se ha mostrado en contra de una aplicación provisional del acuerdo sin la "implicación" de la cámara. "No estamos intentando impedir la aplicación provisional del acuerdo", ha aclarado el socialdemócrata alemán, que es favorable al acuerdo del Mercosur.

De hecho, Lange ha criticado la decisión del pleno por llevarlo al TJUE: “Solo busca posponerlo todo”. La votación de esta consulta ha sido muy ajustada y se ha aprobado por la mínima. Ahora espera que la Eurocámara mantenga conversaciones con la Comisión Europea para encontrar “una solución”.