El gobierno de los Estados Unidos y el Ministerio de Comercio e Industria indio han avanzado en el acuerdo comercial bilateral, iniciado hace un año, sellando el pacto oficialmente este sábado. Se trata de un acuerdo interino para seguir trabajando en el acuerdo definitivo siguiendo la hoja de ruta acordada por ambos gobiernos.
Las bases fijan un arancel recíproco del 18% y activan la eliminación inmediata de los gravámenes punitivos que Washington aplicaba a los productos indios. Por su parte, la India se comprometerá a adquirir bienes estadounidenses por 500.000 millones de dólares (423.000 millones de euros), en cinco años, especialmente en suministros de energía y componentes tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial (IA).
Washington se comprometió a eliminar aranceles a sectores estratégicos indios como los medicamentos genéricos, industria en la que India es líder mundial, conocida como "la farmacia del mundo", así como las gemas o los diamantes.
Asimismo, EE.UU. retirará los aranceles de "seguridad nacional" que afectaban al acero, aluminio y cobre de la India. A cambio, Nueva Delhi reducirá o eliminará tasas a productos industriales y agrícolas estadounidenses, incluyendo el sorgo rojo, el aceite de soja, los frutos secos y los licores.
El pacto aborda además barreras no arancelarias que han dificultado el comercio durante años. La India se ha comprometido a simplificar sus controles técnicos en un plazo de seis meses, lo que permitirá que los equipos médicos y la tecnología de EE. UU. entren al país con mayor rapidez.
Finalmente, ambos países acordaron fortalecer su seguridad económica frente a "políticas no comerciales de terceros". Aunque el texto no hace mención explícita a Rusia ni al petróleo, el compromiso de la India de priorizar la compra de energía estadounidense apunta a un giro estratégico para Nueva Delhi, tras meses de presión por sus importaciones de crudo ruso.
El petróleo ruso
Uno de los principales obstáculos que han tenido que sortear los negociadores ha sido el compromiso que pide Estados Unidos a la India para que deje de comprar petróleo a Rusia de forma inmediata.
A este respecto, el primer ministro de la India, Narendra Modi, se refirió hace unos días al entendimiento entre ambos países como una oportunidad para ampliar la cooperación entre ambas economías y "las mayores democracias del mundo", sin aportar detalles sobre compromisos concretos en materia comercial ni sobre cambios en la política arancelaria india. "Me alegra que, bajo el principio de reciprocidad, los aranceles sobre los bienes indios se reduzcan al 18%. Esto impulsará el 'made in India' y fortalecerá nuestra integración en las cadenas de suministro globales", se limitó a señalar Modi en la red social X, celebrando el alivio comercial desde el 25% que Washington había impuesto como medida de presión.
La India ve en el aire el destino de las sanciones secundarias, ya que hasta ahora los productos de la India enfrentaban una doble carga, el "arancel recíproco" base del 25% más una tasa punitiva adicional de otro 25%, activada por Washington como represalia por la compra de crudo ruso.
La India se ha convertido en uno de los mayores compradores de crudo ruso barato desde el inicio de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022, haciéndolo uno de sus mayores proveedores pese a las presiones occidentales.
