El mercado inmobiliario catalán registró durante el último trimestre de 2025 una moderación en el ritmo de crecimiento del precio de la vivienda, a pesar de que el incremento interanual se situó en el 10,9%, la cifra más elevada para un cuarto trimestre desde que se tienen registros. Este dato, publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística a través de la Estadística Índice de Precios de la Vivienda, refleja una reducción de cuatro décimas respecto al aumento registrado en el trimestre anterior, cuando los precios experimentaron una subida del 11,3% en términos interanuales.
El análisis por tipología de vivienda revela comportamientos diferenciados en el mercado catalán. Las viviendas de nueva construcción experimentaron un encarecimiento del 10,2% en comparación con el ejercicio anterior, lo cual representa un incremento de 2,6 puntos porcentuales respecto a los datos del tercer trimestre. En cuanto a las viviendas de segunda mano, registraron una subida del 10,9% en tasa interanual, una cifra que se sitúa ocho décimas por debajo del aumento experimentado entre los meses de julio y septiembre.
En términos de variación trimestral, los precios de la vivienda en Catalunya experimentaron un aumento del 1,5% entre los meses de octubre y diciembre, lo cual representa una reducción de un punto porcentual respecto al crecimiento registrado en el trimestre anterior. Esta desaceleración en el ritmo de crecimiento trimestral se explica por comportamientos diferenciados entre tipologías: las viviendas nuevas incrementaron su precio un 2% respecto al trimestre anterior, mientras que las de segunda mano lo hicieron en un 1,5%.
El índice de precios de la vivienda que elabora el INE presenta una trayectoria alcista continuada en Catalunya desde el año 2014, con el máximo histórico registrado en el primer trimestre de 2025, cuando el incremento anual alcanzó el 11,7%. Esta evolución sostenida al alza durante más de una década refleja las tensiones persistentes en el mercado inmobiliario catalán, condicionado por factores como la demanda sostenida, la oferta limitada en determinadas áreas y el encarecimiento de la financiación.
Comparativa con el conjunto del Estado
En comparación con el conjunto del Estado, Catalunya presenta un comportamiento diferenciado en cuanto a la evolución de los precios. Mientras que la media española registró un incremento interanual del 12,9% en el cuarto trimestre, una décima superior a la del trimestre anterior y la cifra más alta desde 2007, Catalunya se sitúa como la comunidad autónoma con un aumento más moderado del precio de la vivienda. Este dato contrasta con la evolución experimentada por otros territorios, donde los incrementos han sido significativamente más pronunciados. Por comunidades autónomas, los mayores incrementos se produjeron en Castilla y León, con un 15,3%; en Aragón, con un 14,4%; y en Murcia y La Rioja, que también registraron subidas del 14,4%. La Comunidad de Madrid experimentó un aumento del 14,2%, mientras que Galicia cerró el año con un encarecimiento del 14,1%. Estas cifras sitúan a Catalunya a la cola en crecimiento de precios, con un 10,9% que, a pesar de ser elevado en términos históricos, resulta inferior al del resto de territorios.
Esta evolución de los precios en el segmento de vivienda usada adquiere relevancia especial si se tiene en cuenta que en el trimestre anterior había marcado el incremento interanual más elevado de toda la serie histórica, que se remonta al año 2007, con una subida del 11,7%. Por su parte, el precio de la nueva construcción ha vuelto a situarse por encima de los dos dígitos después de haber moderado su crecimiento hasta el 7,6% durante el tercer trimestre del año.
En cuanto al conjunto estatal, las viviendas de nueva construcción experimentaron un incremento de precio de 1,5 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, hasta situarse en el 11,2% en tasa interanual. Las viviendas de segunda mano, por su parte, moderaron ligeramente su crecimiento hasta el 13,1%, tres décimas menos que en el tercer trimestre. En términos trimestrales, el conjunto del Estado registró un aumento del 1,8%, con un comportamiento diferenciado entre los pisos nuevos, que subieron un 2,2%, y los usados, que lo hicieron en un 1,8%.
A pesar de la ligera moderación en el ritmo de encarecimiento, el mercado inmobiliario catalán acumula cinco trimestres consecutivos con incrementos interanuales superiores al 10%, una circunstancia que no se había producido en ningún otro momento de la serie histórica. Este comportamiento mantiene los precios en niveles elevados que evocan las dinámicas registradas durante el período de la burbuja inmobiliaria, sin llegar, sin embargo, a los picos alcanzados en aquel momento. Los datos publicados por el INE reflejan, en definitiva, un mercado inmobiliario que mantiene tensiones alcistas significativas tanto en Catalunya como en el conjunto del Estado, con incrementos que, a pesar de mostrar signos de moderación en determinados territorios, continúan situándose en niveles cercanos a los máximos históricos registrados antes de la crisis financiera de 2008.