La Comisión Europea ha solicitado al gobierno de los Estados Unidos que comunique con "total claridad" sus próximos pasos después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara este sábado la imposición de un arancel global del 15% en represalia por la decisión del Tribunal Supremo del país de anular el apoyo legal de sus gravámenes originales.
El alto tribunal invalidó el efecto de los aranceles iniciales de Trump, que habían sido ordenados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, pero el mandatario estadounidense ha proclamado estos nuevos gravámenes amparándose en otro instrumento legal, concretamente la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
Esta disposición legal faculta al presidente de los Estados Unidos para imponer aranceles con un límite máximo del 15% durante un período inicial de 150 días. Transcurrido este plazo, los aranceles únicamente podrán ser prorrogados si obtienen el consentimiento expreso del Congreso de los Estados Unidos, lo que introduce un elemento de incertidumbre sobre la continuidad de la medida más allá del primer semestre de 2026.
El presidente de la comisión de Comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange, ha planteado abiertamente la posibilidad de suspender la tramitación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los Estados Unidos que fue pactado el pasado mes de agosto en Turnberry, Escocia. Lange ha justificado esta propuesta argumentando que la situación generada por el anuncio de los nuevos aranceles es un "puro caos" y que "nadie entiende a estas alturas" lo que está ocurriendo en la política comercial estadounidense.
Falta de una situación "justa y equilibrada"
La Comisión Europea ha emitido un comunicado oficial este domingo en el que expresa serias dudas sobre la compatibilidad de los nuevos aranceles con los compromisos adquiridos previamente por ambas partes. El ejecutivo comunitario subraya en su declaración que la situación actual no propicia un comercio y una inversión transatlánticos que puedan ser calificados de "justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos", tal como acordaron ambas partes y se detalla en la Declaración Conjunta UE-Estados Unidos suscrita en agosto de 2025.
El comunicado de la Comisión Europea contiene una afirmación contundente sobre el valor de los compromisos internacionales, al señalar que "un trato es un trato". El ejecutivo comunitario recuerda que, como principal socio comercial de los Estados Unidos, la Unión Europea espera que este país cumpla los compromisos establecidos en la Declaración Conjunta, de la misma manera que la UE mantiene sus propios compromisos en el marco de las relaciones bilaterales.
El análisis de la Comisión sobre los efectos de los nuevos gravámenes pone el acento en las consecuencias derivadas de su aplicación impredecible. Según el comunicado, cuando los aranceles se aplican de forma impredecible, devienen inherentemente conflictivos, socavan la confianza y la estabilidad en los mercados globales y generan una incertidumbre más elevada en las cadenas de suministro internacionales.
Contactos con la Casa Blanca
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, inició este sábado, inmediatamente después de que Trump anunciara los gravámenes del 15%, una ronda de conversaciones con sus homólogos norteamericanos.
Según ha confirmado la Comisión Europea sin proporcionar detalles adicionales, Šefčovič se ha puesto en contacto con el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, y con el representante comercial de los Estados Unidos, Jamieson Greer, con el objetivo de recabar más información sobre la decisión adoptada por el presidente Trump y sobre los fundamentos legales que la sustentan.
En la parte final de su comunicado, el ejecutivo comunitario subraya que la prioridad de la Unión Europea es preservar un entorno comercial transatlántico estable y previsible. Este objetivo se enmarca, según Bruselas, en una visión más amplia que sitúa a la UE como punto de apoyo global para el comercio basado en normas, en contraste con las medidas unilaterales y la imprevisibilidad que caracterizan la actuación de la administración Trump en esta crisis comercial.
El período de 150 días durante el cual los nuevos aranceles estarán en vigor con carácter inicial abre un plazo para la negociación y la búsqueda de soluciones, pero también introduce un elemento de incertidumbre sobre cuál será la posición del Congreso de los Estados Unidos una vez expire este plazo. Mientras tanto, la Comisión Europea mantiene su posición de firmeza en la defensa de los compromisos adquiridos y continúa reclamando a Washington que aclare sus planes futuros en materia de política comercial.