La eliminación del impuesto a la generación de electricidad ha sido una de las peticiones de las empresas del sector en los últimos años, porque supone un sobrecoste sobre el sistema que en Europa no tienen y porque “va en contra de la transición energética”. Ahora que Portugal lo ha eliminado, la petición ya es un clamor, porque la soledad de España en el continente es total, y ven como, con la enmienda de Junts, esta vez el reclamo puede hacerse realidad.
La principal patronal de las eléctricas, la Aelec, que agrupa empresas como Endesa e Iberdrola, la de renovables Appa Renovables —que cuenta con Repsol, Veolia y Acciona, entre otras–, y Unef, que suma empresas de fotovoltaica y almacenamiento, entre las cuales se encuentran Naturgy, Audax y la Energética, reclaman el fin del impuesto por diversos motivos: encarece la factura, es antiecológico y una anomalía dentro de Europa.
Paloma Sevilla, directora general de Aelec, explica a ON ECONOMIA que son contrarios al impuesto porque “se repercute en la factura de los consumidores” y porque “la electricidad ya es un bien muy gravado”. “España ha hecho los deberes y tiene mucha producción renovable, que es muy económica, pero el consumidor final no se beneficia” debido a los impuestos”, añade.
“Es un coste que se traslada a la factura en un tanto por ciento muy alto”, advierte Cristina Torres-Quevedo, directora financiera y de regulación de Unef, que advierte también que el hecho de que Portugal, el único país de la UE que lo tenía, lo haya eliminado, añade más presión al gobierno español porque genera una discrepancia en el sistema eléctrico ibérico.
Pero el principal argumento en contra es que el impuesto va en contra de la transición ecológica: “Estamos en el camino hacia la descarbonización, es absurdo que se traslade este coste a las renovables, que muchas veces producimos a precio cero”. Torres-Quevedo reclama una reforma fiscal de la energía para que las tecnologías que generan menos emisiones paguen menos.
El sector aplaude la iniciativa de Junts
En cuanto a la posibilidad de que ahora se retire el impuesto, aunque no da nada por hecho, aplaude la iniciativa de Junts y espera que salga adelante porque “todo lo que ayude a la electrificación, es una buena medida”. Advierte, eso sí, que existe la resistencia de María Jesús Montero: “Nosotros en 2025 tuvimos contactos con Transición Ecológica, y nos dijeron que era una cuestión de Hacienda”. La Aelec también ha tenido contactos políticos en los últimos meses para pedir el fin del impuesto a la generación, pero lo ve difícil por la insistencia del Gobierno de Sánchez en mantenerlo.
Appa Renovables hizo un comunicado hace una semana en el cual reclamaba la eliminación inmediata del impuesto porque “encarece la electricidad y frena la electrificación, la vía más rápida y eficaz para incorporar más renovables al mix energético y sustituir combustibles fósiles importados”. Para esta asociación, “mantenerlo supone una señal contraria a la transición energética y la competitividad del país”.
Está previsto que el Congreso debata la semana próxima el escudo social y Junts quiere incluir en él la eliminación del impuesto a la generación, ya que es una medida que aliviará a las familias a las cuales se traslada una parte de este 7%. Partidos como el PNV, ERC y el PP también son favorables a poner fin a este gravamen que va en contra de la competitividad de nuestra industria.