Los empresarios insisten en que el alargamiento de la pista y la construcción de la terminal satélite del aeropuerto de El Prat son imprescindibles; por eso la confirmación de que han quedado fuera de la planificación del DORAIII, aunque se lo esperaban, ha causado decepción. Y también una nueva reivindicación empresarial para abordar cuanto antes la ampliación de la capacidad aeroportuaria de El Prat.
Después de comprobar que el documento de planificación DORAIII que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros no incluye ninguna partida para alargar la pista ni para la nueva terminal satélite, se han sucedido las reacciones de las organizaciones empresariales. La Cambra de Comerç de Barcelona sigue reclamando que se traten estas dos actuaciones "de acuerdo con su carácter estratégico, dado que son imprescindibles para responder a la creciente demanda de conectividad de largo radio; y para seguir construyendo nuestra competitividad y posicionamiento en el entorno de la economía global".
Exigen que la administración aplique la "máxima prioridad" a las tramitaciones de modificación de Plan Director y compensaciones ambientales que deben preceder al inicio de obras, de manera que estas puedan iniciarse en el año 2030, tal como se comunicó "de forma oficial" en la presentación del proyecto de ampliación, en junio de 2025. Estas obras están presupuestadas en 1.765 millones de euros.
En declaraciones a ON ECONOMIA, Lluís Moreno, presidente de la Cambra de Contractistes d’Obres de Catalunya (CCOC) y vicepresidente de Foment del Treball, considera que se podría haber incluido la construcción de la terminal satélite aunque se pospusiera el alargamiento de la pista, si bien entiende que Aena no haya querido arriesgarse en una inversión elevada —la nueva terminal— sin tener garantizados los recursos derivados del alargamiento de la pista, que debe posibilitar que lleguen más vuelos de larga distancia.
Ha recordado que, desde Foment y otras entidades como el RACC, se alegó que la terminal satélite se podía abordar antes de tener a punto el alargamiento de la pista, pero que "Aena ha querido asegurarse de que la pista sale adelante antes de emprender la inversión de 1.000 millones" de la nueva terminal. "Es una decisión empresarial y, por lo tanto, está aproximando la inversión de la terminal satélite a la mejora de la operatividad, que es lo que le devuelve dinero porque más operatividad son más billetes de avión, más tasas aeroportuarias y, por lo tanto, podrá financiar [la ampliación] de una manera más adecuada".
Pimec considera que hay que ir más allá de las actuaciones de modernización y abordar definitivamente el modelo aeroportuario. Según esta patronal, “Catalunya necesita un sistema aeroportuario integrado, con Barcelona-El Prat ejerciendo de verdadero hub internacional y con Girona y Reus desarrollando un papel complementario, bien conectados ferroviariamente y especializados de acuerdo con las necesidades del territorio y de la actividad económica”.
En este sentido, Pimec califica de “preocupante” que el nuevo periodo inversor 2027-2031 no concrete una solución estructural para incrementar la capacidad de El Prat. “La competitividad de la economía catalana, la internacionalización de las pymes, la atracción de inversión y talento y la conexión con los principales mercados mundiales requieren disponer de un aeropuerto con suficiente capacidad para consolidar Barcelona como hub internacional”. Por ello, Pimec reclama que las inversiones anunciadas sean el punto de partida de una “estrategia aeroportuaria de país y no una nueva prórroga del debate sobre el futuro de El Prat”.