El 11,6% de los españoles (5,5 millones) tuvieron problemas en 2021 para pagar a tiempo los gastos ligados a la vivienda, como la hipoteca o el alquiler o recibos como el del gas o el de la comunidad, según los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del INE. Lo que supone una reducción de un punto -algo más de 475.000 personas de la población total, incluyendo menores de 16 años- que en 2020, cuando el 12,6% manifestó tener dificultades para afrontar el coste de la vivienda cada mes. Sin embargo, abordar con mayor holgura el incremento del coste de la vivienda en 2021 (se encareció especialmente la electricidad y el gas en ese año, aunque también el alquiler) supuso que más ciudadanos tuvieran que renunciar a otras necesidades más o menos básicas. En concreto, menos españoles pudieron salir en 2021 una semana de vacaciones, comer carne cada dos días o hacer frente a gastos imprevistos. Y todo ello, en el año en el que se ha producido una reducción histórica de la tasa de pobreza, hasta colocarse en los mismo niveles de 2008, anterior a la crisis financiera.
Juan Carlos Llano, director de estudios de EAPN-es, una red europea que agrupa a las principales ONG que combaten la pobreza, declara a ON ECONOMIA que, a pesar de las renuncias a ciertos bienes y servicios, cabe destacar que 2021 arroja unos avances estimables en todos los parámetros de la pobreza. Y destaca que ese año se redujo el número de hogares sin ingresos a 567.725 en media anual, según los cálculos del investigador a raíz de la ECV dada a conocer este lunes, ligeramente por encima de los cifras prepandemia (565.900), aunque lejos de los 427.000 hogares anteriores a la crisis financiera, en 2008.
Durante el Covid llegaron hasta los 618.900 hogares sin ingresos, frente al máximo de 742.850 durante la crisis financiera. Lo que pone de manifiesto, según el director de análisis de EAPN-es, el efecto positivo de la estrategia pública mantenida en el conjunto de la Unión Europea durante la crisis de la pandemia, y la dureza de la regida en la anterior crisis económica. Sin embargo, aunque la pobreza ha ido mejor, el encarecimiento de la vivienda ha supuesto la renuncia de otros bienes para una mayor proporción de la sociedad española.
El INE, siguiendo la metodología impuesta desde Eurostat (oficina estadística de la Unión Europea), analiza las carencias materiales que sufre la población midiendo siete bienes o servicios. De estos siete, en cinco empeoró el acceso de los españoles en 2021 y mejoró en dos: además de la reducción en el número de personas con retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal -hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad...-, también cayó el número de personas que no pudieron permitirse un ordenador personal. Aunque, son pocos, un 5,8% del total de españoles, -2,75 millones- se han rebajado en unos 4.500 respecto a 2020 los que no pudieron disponer de un ordenador.
Pasar frío en invierno
La subida del gas, especialmente, pero también de la electricidad, desde mediados de 2021 provocó que aumentase un 2,8% el número de los españoles (550.000) que no pudieron mantener su vivienda con una temperatura adecuada, hasta un 17,1% del total de la población, algo más de 8,1 millones. La segunda mayor subida, 2,1 puntos porcentuales, se produce entre aquellos que no pudieron abordar un imprevisto, casi un millón de personas más que en 2020, hasta sumar el 35,5% de la población, algo más de uno de cada tres españoles. Las vacaciones son la tercera mayor renuncia para compensar el coste de la vivienda, pues crece un 0,8% las personas (335.000 personas) que se resignaron a no poder tener ni una semana de vacaciones al año, hasta sumar el 33,5% del total de los españoles.
Menores renuncias se han producido en la alimentación y el transporte, aunque también. En 5,4% (2,5 millones) no pudo en 2021 comer carne, pollo y pescado cada dos días, lo que supone un incremento de unas 330.000 personas respecto a un año antes y el 5% no pudo permitirse disponer de un coche, aunque se mantiene en términos muy similares al del año anterior.
Aunque en el conjunto de España se reduce el 1% el número de personas que no fueron capaces de afrontar el gasto de la vivienda sin retrasos en 2021, las diferencias entre comunidades autónomas fueron muy fuertes. Así, en el archipiélago balear aumentó en un 3,3% la población que tuvo más problemas para costear la vivienda, en Extremadura un 1,3% y en Castilla y León el 0,3%. En el otro extremo, el número de personas con problemas con el pago de las facturas de la vivienda se redujo un 5,4% y en Canarias un 5%.
Catalunya arroja peores resultados
En Catalunya, la reducción de las personas con problemas para poder abonar cada mes los recibos de la casa fue tan solo un 0,2%, frente al 1% de la medida de España y en porcentaje, supone el 12,8% de la población (11,6% en la media de España). En general, en Catalunya aumentaron en mayor medida las personas que en 2021 sufrieron carencias. Se incrementó un 3,5% (media de España el 0,8%) aquellos que no tuvieron vacaciones; un 1,1% (0,7%) los que no pudieron comer carne, pollo o pescado cada dos días; un 3,3% (2,8%) los que no tuvieron una temperatura adecuada en su hogar y un 1,4% (0,1%) los que no pudieron disponer de un vehículo. En el caso de los imprevistos, creció un 1,9% el número de catalanes que no pudieron hacer frente a un imprevisto, en este caso, por debajo del 2,1% de la media en España.