La Comisión Nacional del Mercado de Valores, el organismo que se encarga de supervisar los mercados financieros en España, vuelve a poner el foco en los influencers. Principalmente, en los que se dedican a las finanzas y dan consejos o recomendaciones sobre inversión y criptomonedas. Y lo hace publicando una nueva guía destinada a aclarar qué pueden y qué no pueden hacer los creadores de contenido que hablan sobre mercados financieros, Bolsa y criptoactivos en redes sociales.

Bajo el título “Finfluencers: cómo actuar con responsabilidad”, la CNMV busca ayudar a los influencers y divulgadores financieros a entender los requisitos legales que afectan a determinadas publicaciones que realizan relacionadas con productos y servicios de inversión.

La guía distingue entre distintos tipos de contenidos financieros difundidos en redes. En primer lugar, recuerda que las recomendaciones de inversión dirigidas al público general están sujetas a la normativa europea, incluso cuando proceden de personas que no son profesionales del sector. Según la CNMV, cualquier contenido que sugiera de forma explícita o implícita una estrategia de inversión puede considerarse una recomendación financiera y debe presentarse de forma objetiva, además de revelar posibles conflictos de interés.

El supervisor advierte que utilizar un lenguaje sencillo o poco técnico no exime del cumplimiento de la normativa. De hecho, recomienda evitar valoraciones sobre el precio presente o futuro de un activo o sugerencias de compra o venta si no se quiere entrar en el terreno regulado de las recomendaciones de inversión.

En el caso de contenidos educativos, la CNMV aconseja recurrir a datos históricos y ejemplos del pasado para evitar que los usuarios puedan interpretar la información como una recomendación para invertir. Asimismo, recuerda que los profesionales y expertos financieros deben incluir información adicional en sus publicaciones, como posibles conflictos de interés, posiciones relevantes en los activos analizados, advertencias de riesgo o la metodología utilizada para elaborar sus análisis. Una de las opciones planteadas por el organismo es incorporar un enlace visible a un documento explicativo o disclaimer actualizado.

La guía también pone el acento en los riesgos de abuso de mercado en redes sociales. La CNMV alerta de que difundir información falsa o engañosa sobre un instrumento financiero, o impulsar acciones coordinadas para alterar artificialmente el precio de un activo, puede constituir manipulación de mercado, incluso aunque quien publique el mensaje no realice operaciones directamente.

En este sentido, el organismo recuerda que no revelar conflictos de interés en recomendaciones de inversión podría interpretarse como una señal engañosa para el mercado. Además, advierte de que grupos organizados a través de redes sociales podrían tratar de influir artificialmente en el precio de determinados activos para beneficiarse posteriormente de las subidas o bajadas generadas entre los inversores minoristas.

El supervisor también diferencia claramente entre las recomendaciones públicas y el asesoramiento personalizado. Este último, que implica recomendar productos financieros a una persona concreta teniendo en cuenta su perfil, solo puede ser prestado por entidades o profesionales autorizados, recuerda en la guía.

Productos de alto riesgo

La CNMV dedica además un apartado específico a la promoción de productos financieros de alto riesgo, como Forex, futuros, determinadas plataformas de crowdfunding o criptomonedas. El organismo insiste en que los finfluencers deben conocer bien los productos que promocionan y asegurarse de que la información difundida sea “verdadera, clara y no engañosa”.

En el ámbito de los criptoactivos, el organismo que preside Carlos San Basilio recuerda que las publicaciones en redes sociales también son objeto de seguimiento por parte de las autoridades europeas. Aunque la normativa MiCA no establece un régimen específico de recomendaciones de inversión como ocurre con los mercados tradicionales, el supervisor advierte de que la difusión de información falsa o engañosa sobre criptomonedas puede derivar en expedientes sancionadores por abuso de mercado.

La guía se resume en cuatro grandes recomendaciones para los finfluencers: cumplir las normas cuando se hagan recomendaciones de inversión públicas, evitar el asesoramiento personalizado sin autorización, conocer en profundidad los productos o servicios que se promocionan y actuar con cautela al hablar de criptomonedas y otros criptoactivos.