El Govern ha constatado que el número de contratos de alquiler de temporada cayó en el último trimestre de 2024, coincidiendo con la nueva regulación de esta tipología de arrendamiento, aprobada en el Parlament de Catalunya, el 18 de diciembre de 2025. En concreto, en Catalunya había registrados, a finales de 2025, 1.233 contratos de temporada menos que a cierre de septiembre de 2025. Así lo demuestran los datos del registro de fianzas que se depositan en el Incasòl a la hora de formalizar un contrato de alquiler, difundidos este sábado.
La norma obligaba a todas las viviendas de uso residencial, independientemente de la duración del contrato, a respetar el tope de precios en las zonas tensionadas y exigía acreditar y justificar en los contratos temporales expresamente su finalidad. La normativa introduce el requisito de forma consistente en el hecho de que se debe justificar y especificar cuál es la causa de temporalidad concreta, si es por estudios, si es por razones médicas, si es por razones de trabajo y, además, se debe justificar documentalmente. No solo eso, sino que queda muy claro que también se establece como obligación la necesidad de depositar no solo la fianza, sino el contrato con la documentación justificativa en el Incasòl.
Según el Observatorio Metropolitano de la Vivienda de Barcelona, en el primer trimestre de 2024, y en el conjunto de Catalunya, la oferta de alquiler de vivienda de temporada -que incluye residencial y turístico- representaba alrededor del 25% del total de la oferta de alquiler en los portales inmobiliarios. Mientras que en Barcelona ciudad se elevaba hasta casi el 40%, en el área metropolitana sin Barcelona es poco menos del 17%, en el resto de la demarcación de Barcelona no llegaba al 12% y en Catalunya fuera de la demarcación de Barcelona se sitúa en el 16,2% de media. En Barcelona ciudad, la práctica totalidad de la oferta de alquiler de temporada es de carácter residencial (el 92,5%); también es muy elevada en el área metropolitana sin Barcelona (85,3%) y en la demarcación sin el área metropolitana (73,1%), mientras que en el resto de Catalunya es del 63,7% y, por lo tanto, la oferta turística de temporada toma más relevancia.
Precios de alquiler
Las cifras del registro de este organismo también demuestran una contención de los precios del alquiler, en general, en Catalunya y, especialmente, en la ciudad de Barcelona. En este caso, según el Govern, favorecido por la vigencia de la norma que fija el tope de las rentas en una gran parte de los municipios catalanes, que entró en vigor el primer trimestre de 2024. Desde el primer trimestre de 2024 (el último sin contención de rentas), hasta el cuarto trimestre de 2025, “los precios del alquiler se han reducido de forma acumulada un 2,7% en Barcelona ciudad, y se han mantenido prácticamente estables (+1,6%) en el conjunto de los municipios declarados zona de mercado residencial tensionado”, ha detallado la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque.
En un comunicado, el Govern ha contrastado el hecho de que “en los municipios que no están incluidos en la declaración de mercado tenso, los precios se han incrementado en este mismo período un 9,4%", por encima de la inflación que registró un crecimiento del 4,1% acumulado.
De 884 a 1200 euros al mes
Desglosando la información traducida en el valor de las rentas, se ve cómo el precio medio mensual de los contratos de alquiler habitual ha sido de 884,19 euros al mes en el cuarto trimestre de 2025; 901,69 euros en las zonas tensas; 639 euros en el resto del país y 1.160,99 euros en Barcelona ciudad.
La demanda de alquiler continúa
Por otra banda, el nombre de contratos de alquiler habitual en vigor siguió creciendo, con un saldo positivo de 1.882 contratos en Catalunya durante el cuarto trimestre de 2025, de los cuales 1.495 corresponden a municipios declarados como mercado tensionado.
Este saldo resulta de la diferencia entre los nuevos contratos que depositaron fianza en el período y las cancelaciones registradas, según los datos del Incasòl.
En el conjunto de 2025, el parque de contratos de alquiler habitual aumentó en 8.895, lo que apunta a un desplazamiento hacia esta modalidad frente al alquiler de temporada, según la consejería.
