El Consell Regulador de la DO Cava ha elegido a los doce vocales que configurarán el pleno en representación de los viticultores, las cooperativas y las pequeñas, medianas y grandes bodegas que operan en esta denominación de origen.
La entidad ha informado este viernes que, tras el cierre del proceso de elección el jueves 7 de mayo, la composición del pleno ha quedado cerrada. Este trámite abre paso al periodo de elección para la presidencia de la DO Cava, un cargo que ostenta Javier Pagés, que no se presentará a la reelección. La elección de su sucesor tendrá lugar el próximo 11 de junio, entre los candidatos que se presenten para el cargo.
En representación de las grandes bodegas de la denominación de origen Cava, el pleno está formado por Josep Palau (Freixenet), Pere Escobar (García Carrión), Bruno Colomer (Codorníu), Pere Ventura (Pere Ventura i Família), Joaquim Tosas (Bodegues Sumarroca) y Montserrat Nicolàs (Viña Torreblanca).
Asimismo, Enric Ferré Ginovart y Miguel Lleixa Masana, ambos de la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya, son miembros por los viticultores de cooperativas. Mientras que los representantes de los viticultores no adscritos a cooperativas son David Sendra Anglès y Dominio de la Vega SL, ambos representantes de la candidatura conjunta de Unió de Pagesos y Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC), y J. Fortuny Fàbregas SL en representación de la Associació de Viticultors del Penedès.
Otro puesto en el pleno es para CEVIPE, Grup Cooperatiu SCCL, en representación de la entidad Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya.
Un momento crucial para el cava
El nombre del presidente es todavía una incógnita, pero quien tome las riendas de la denominación de origen llegará en un momento crucial para este emblemático producto catalán, en el que coinciden la crisis de ventas, la fuga de bodegas hacia Corpinnat y la pérdida de catalanidad de bodegas emblemáticas.
La crisis climática, que hasta el año pasado se materializó en una grave sequía en Catalunya, hizo caer drásticamente las cosechas de las variedades de uva destinadas a la elaboración de cava, algo que el sector ha acabado pagando con una crisis de ventas en 2024 y 2025. El año pasado, el cava vivió el segundo ejercicio consecutivo de caída de dos dígitos y distribuyó 190 millones de botellas, un 12,9% menos. El año anterior ya había retrocedido un 13%, con 218 millones de botellas.
Pero este descenso tuvo otra dimensión. Mientras que en España fue solo del 2,5%, la sangría se produjo en el mercado internacional y, especialmente, en Alemania, donde en dos años se han dejado de vender 24 millones de botellas. Como consecuencia de la falta de producto para vender, algunas grandes bodegas, como Freixenet, han sustituido cava por otros vinos espumosos en determinados mercados, entre ellos Alemania. Este país, donde tiene su origen y sede Henkell (grupo propietario de Freixenet), había sido líder en exportaciones y ahora ya no figura entre los principales mercados del cava.
Sin embargo, la noticia bomba del sector en las últimas semanas ha sido la decisión de Juvé & Camps, una de las grandes bodegas junto a Freixenet y Codorníu, de abandonar la DO Cava e integrarse en la marca colectiva Corpinnat. Juvé & Camps es una bodega histórica de Sant Sadurní d’Anoia, en el corazón del Penedès, con un legado vitivinícola que se remonta a 1796 y una trayectoria centenaria en la elaboración de espumosos desde 1921.