La adquisición de una vivienda en Catalunya se ha convertido en un objetivo a largo plazo para el trabajador medio, que necesita más de una década de ahorro constante para reunir el capital previo exigido por las entidades financieras. Un estudio elaborado por Pisos.com cuantifica en trece años el esfuerzo que requiere una familia catalana media para acumular el equivalente al 30% del precio de un piso de noventa metros cuadrados, porcentaje que cubre tanto el adelanto del 20% del valor del inmueble como el diez por ciento adicional destinado a impuestos, notaría, registro y otros gastos de gestión. Este plazo, calculado a partir de un ahorro mensual equivalente al 20% del salario bruto, sitúa a Catalunya entre las regiones donde el acceso a la propiedad resulta más gravoso, aunque por detrás de las Baleares y Madrid.
El cálculo parte del precio medio de la vivienda en Catalunya fijado por Pisos.com en abril de 2026. Con un coste de 4.080 euros por metro cuadrado, adquirir un inmueble de noventa metros supone un desembolso de 367.200 euros. De esta cantidad, el comprador debe disponer previamente de aproximadamente el 30% en ahorros, lo cual equivale a 110.160 euros. Tomando como referencia el salario bruto mensual medio del último trimestre de 2025 publicado por el INE, situado en 2.531 euros al mes, y asumiendo un esfuerzo de ahorro del 20% de esta cifra, el trabajador catalán necesita trece años para reunir este capital. Si se considera el salario neto, con las retenciones fiscales y las cotizaciones sociales ya aplicadas, el plazo se alarga considerablemente.
Balears y Madrid, los mercados más inaccesibles
El análisis revela diferencias territoriales de gran magnitud. En las Balears, donde el precio medio del metro cuadrado alcanza los 5.163 euros, un piso de noventa metros cuesta 464.673 euros y el esfuerzo de ahorro previo supera los 139.000 euros. Con el ritmo de ahorro establecido, alcanzar esta cantidad requiere 23 años, prácticamente un cuarto de siglo de ahorro ininterrumpido. En Madrid, con un precio de 4.568 euros por metro cuadrado, un inmueble de las mismas características tiene un coste de 411.082 euros, lo cual exige un ahorro previo de más de 123.000 euros y un plazo de veinte años. El País Valencià, Cantabria y Navarra, con plazos alrededor de los nueve años, se sitúan todavía por encima de la media española, fijada en once años.
En el polo opuesto, Extremadura y Castilla y León son los únicos territorios donde reunir la entrada de un piso de noventa metros cuadrados requiere menos de cinco años al ritmo de ahorro considerado. En la primera, el precio medio de 851 euros por metro cuadrado reduce el coste total del inmueble a 76.590 euros, y el esfuerzo previo a solo 22.977 euros, lo cual se traduce en cuatro años de ahorro. En Castilla y León, con un precio de 959 euros por metro cuadrado, un piso tipo cuesta 86.302 euros y el esfuerzo se eleva hasta los cinco años.
Castilla-La Mancha requiere seis años, mientras que Galicia, Murcia, La Rioja y Aragón conforman el grupo de territorios donde el plazo se sitúa en siete años. "Que en algunas comunidades el plazo sea de cuatro o cinco años frente a los veinte o más de otras no es un detalle menor: refleja que España tiene, en realidad, varios mercados inmobiliarios radicalmente diferentes conviviendo bajo el mismo paraguas nacional. Y esta brecha no se cierra, sino que se amplía", ha advertido Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com.
