El precio del barril de petróleo Brent ha registrado este lunes un hundimiento del 4,67% en las primeras horas de la jornada, hasta situarse en los 83,27 dólares por unidad. Esta fuerte bajada se justifica por el acuerdo de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán, anunciado el domingo por el presidente estadounidense, Donald Trump, que abre la puerta a la reapertura del estrecho de Ormuz. La vía navegable, considerada uno de los puntos neurálgicos del comercio mundial de crudo, había permanecido bloqueada durante meses a consecuencia de las hostilidades bélicas en la región.
El acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán supone un punto de inflexión en el conflicto que ha sacudido Oriente Medio durante los últimos meses. La reapertura de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en todo el mundo, alivia inmediatamente las presiones sobre el suministro e introduce un elemento de calma en unos mercados que habían descontado una prima de riesgo geopolítico considerable. Esta prima se ha desvanecido en gran parte con el anuncio del acuerdo, lo que explica la magnitud del desplome del precio del crudo.
La cotización actual del Brent, que se sitúa en los 83,27 dólares por barril, representa el nivel más bajo desde principios del mes de marzo, es decir, de los primeros días posteriores al estallido del conflicto en Oriente Medio. Durante los meses de guerra, el precio del crudo había experimentado oscilaciones violentas, con subidas cada vez que se producía una escalada de las hostilidades o que se difundía alguna noticia sobre posibles interrupciones del suministro. El acuerdo de paz, por tanto, supone un retorno a cotas de precio que no se veían desde antes de que la región entrara en guerra.
Los mercados asiáticos reaccionan con subidas generalizadas de hasta el 5%
El optimismo generado por el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán no se ha limitado al mercado del petróleo, sino que se ha extendido a las bolsas. Los principales parqués asiáticos han comenzado la jornada con fuertes subidas generalizadas, en una muestra de la confianza que los inversores depositan en la desescalada del conflicto. La eliminación de la incertidumbre geopolítica reduce la percepción de riesgo y favorece la inversión en activos de mayor rentabilidad como las acciones. Tres plazas bursátiles asiáticas han liderado las alzas. Seúl, Tokio y Filipinas han registrado incrementos superiores al 5% en las primeras horas de negociación, una progresión que refleja el entusiasmo de los inversores ante un escenario que hasta hace solo unos días parecía muy alejado.
El Ibex-35 abrió la sesión de este lunes con una subida del 1,82%, un repunte que permitió al índice de referencia situarse por encima de los 19.100 puntos. El comportamiento alcista de la bolsa española no ha sido algo aislado en el contexto europeo. El resto de principales índices del Viejo Continente han abierto la sesión también con signo positivo, reflejando el optimismo generalizado generado por el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. El Ftse 100 de Londres avanzó un 0,8%, mientras que el Dax de Frankfurt creció un 1,8% y el Cac 40 parisino subió un 1,7%.
La reapertura del estrecho de Ormuz no solo alivia las tensiones en el mercado del crudo, sino que también reduce la presión inflacionista global y mejora las perspectivas de crecimiento económico, especialmente en países asiáticos altamente dependientes de las importaciones energéticas. El hundimiento del precio del petróleo a raíz del acuerdo entre EE. UU. e Irán tiene implicaciones que van más allá del sector energético. El crudo es un componente fundamental de la cesta de la inflación en la mayoría de los países, por lo que su rebaja se traduce en una moderación inmediata de las presiones inflacionistas. Este alivio llega en un momento particularmente oportuno, justo después de que el Banco Central Europeo decidiera aumentar los tipos de interés ante la escalada de la inflación derivada del conflicto.
Con la reapertura del estrecho de Ormuz y la consiguiente caída del crudo, es probable que las autoridades monetarias revisen sus previsiones a la baja y consideren una trayectoria de aumentos de tipos menos agresiva de lo que se anticipaba. Esto, a su vez, beneficia a los activos financieros en general y a las bolsas en particular, lo que explica las fuertes subidas registradas este lunes en los mercados asiáticos. El acuerdo de paz, por lo tanto, tiene efectos multiplicadores positivos que van mucho más allá del sector del crudo.
