Barcelona ya no es la ciudad con mayor número de plazas en viviendas de uso turístico. La capital catalana implementó en 2017 un primer plan urbanístico con el objetivo de reducir considerablemente la oferta, que en ese momento era de 112.225 plazas, un 40% más que en Madrid (había unas 80.000) y casi el triple que en otras ciudades turísticas como Málaga, Valencia o Sevilla.
Siguiendo estos planes, Barcelona ha fulminado en apenas siete años (entre el 2018 y el 2025) más de 40.000 alojamientos turísticos ilegales, sin licencia, y actualmente su oferta se reduce a un total de 71.169 pisos turísticos, según pone de relieve un informe publicado por Exceltur, la patronal turística, elaborado con datos de AirDNA. El mismo informe señala que Madrid, con 75.610 pisos turísticos, lidera la oferta en España.
Las cifras de Exceltur, no obstante, se alejan mucho de los datos oficiales. Según el Ayuntamiento de Barcelona, hay registrados algo más de 10.000 apartamentos turísticos en la ciudad. Pero la patronal turística apunta a que la Ciudad Condal cuenta con un total de 71.169 plazas en viviendas de uso turístico, porque incluye los anuncios de alquiler de temporada, las habitaciones privadas, las habitaciones compartidas y las casas completas.

En cualquier caso, en Exceltur aplauden los números de Barcelona. “Lo que vemos es que en los lugares donde se han esforzado por equilibrar el mercado, se está viendo una reducción. Barcelona está haciendo un esfuerzo muy intenso y las cifras así lo reflejan”, comentaba este martes el vicepresidente de la patronal, Óscar Perelli.
Perelli destacaba que el sector turístico ha visto por primera vez en el 2025 una caída de las viviendas de uso turístico en toda España y el motivo es la ventanilla única que puso en marcha el gsuobierno español el pasado verano. Desde entonces, el número de pisos turísticos sin licencia anunciados en plataformas como Airbnb han caído en unos 15.000. Una cifra que desde la patronal esperan que siga reduciéndose este 2026.
En el conjunto de España hay un total de 366.000 viviendas turísticas, frente a las 401.768 que se alcanzaron en 2018, el año de mayor oferta y en el que distintas ciudades empezaron a actuar por su cuenta dado que no había un plan de país.
Entre ellas Ibiza, que ha reducido un 80% su oferta de pisos turísticos en este tiempo, desde el máximo de 7.281 viviendas hasta las 1.469 actuales. También Palma de Mallorca, que ha fulminado al 63% de sus pisos turísticos; así como Santiago de Compostela un 39%; San Sebastián un 38% y Barcelona otro 37%.
Con datos a cierre de 2025, son los cinco los destinos que más han conseguido reducir la oferta de viviendas de uso turístico y adecuarlo a los parámetros de sus respectivos modelos de ciudad.
Barcelona reducirá a cero la oferta en 2029
Aunque Barcelona ahora cuenta con 40.000 pisos turísticos menos, su objetivo es mucho más ambicioso. El alcalde de la ciudad, Jaume Colbonni, quiere recuperar los 10.000 pisos turísticos legales (los que están registrados) para que pasen al mercado del alquiler o venta, dada la crisis de vivienda que existe.
El bautizado como Pla Viure propone que, en 2029, haya desaparecido la figura del piso turístico como se concibe hoy. Y recuperar toda esta oferta de viviendas para uso residencial. Para ello, la ciudad catalana ha puesto límite a las viviendas de uso turístico y sus licencias caducarán en noviembre del 2028.
Colbonni pretende así limitar la masificación turística y aumentar la oferta de vivienda residencial. En paralelo, Barcelona tendrá que lidiar con las miles de plazas en viviendas de uso turístico que la ciudad tiene y que Exceltur cifra en más de 71.000.