La fotografía del mercado laboral estatal para el año 2026 presenta una dicotomía sin precedentes. Nunca las compañías habían mostrado una intención tan elevada de contratar, pero al mismo tiempo los trabajadores nunca habían estado tan poco inclinados a cambiar de empresa. Esta es una de las grandes conclusiones de un informe laboral elaborado por Hays. Los datos del estudio dibujan un escenario complejo. Por un lado, un 81% de las compañías prevé aumentar su plantilla a lo largo de este año. Por otro lado, esta cifra choca con la dificultad para encontrar los perfiles adecuados, que alcanza un máximo histórico y afecta a un 93% de las organizaciones. Esta tensión entre oferta y demanda se explica por un cambio en la psicología del profesional: las personas trabajadoras se encuentran en un momento de satisfacción y estabilidad, lo que reduce drásticamente la predisposición a emprender un nuevo proyecto laboral.

En este contexto de baja rotación, las empresas se ven abocadas a revisar sus estrategias de retención, y el salario se convierte en una pieza angular. Un 72% de las compañías prevé subir los sueldos, con incrementos más significativos en sectores como atención al cliente y administración (+7%), finanzas (+7%) y IT (+6%). Estas revisiones se producirán en un año marcado por la entrada en vigor, en junio, de la nueva legislación sobre transparencia retributiva, que obligará a reforzar la equidad salarial. La razón es que, según el estudio, dos de cada tres profesionales consideran que su empresa no es lo suficientemente transparente en cuanto a los salarios, mientras que nueve de cada diez candidatos se muestran más propensos a inscribirse en ofertas donde se detalla la retribución.

Christopher Dottie, director general regional de Hays para el sur y oeste de Europa, ha destacado la importancia de este cambio normativo. "El mercado laboral estatal ha presentado históricamente niveles de transparencia bajos. Por este motivo, este avance regulatorio será clave, especialmente en un momento de tensión por la escasez del talento", ha afirmado Dottie. Ante la dificultad para encontrar perfiles cualificados, las compañías innovan en las fórmulas de compensación. Una de las respuestas más claras es la disposición a pagar más por habilidades específicas, lo conocido como skills-based pay. Este modelo propone que un empleado con competencias diferenciales pueda percibir una retribución más alta que compañeros con la misma posición pero sin estas habilidades, especialmente en roles tecnológicos y altamente especializados.

La jornada laboral y el regreso a la oficina

Más allá de la retribución, la futura ley de la jornada laboral de 37,5 horas se consolida como uno de los grandes debates. El informe refleja un apoyo abrumador a esta medida por parte de los profesionales, con un 83% a favor, mientras que solo un 18% de las empresas la considera necesaria. Dottie ha explicado que "la reducción de la jornada laboral se asocia a una mejor conciliación, eficiencia y salud mental. El verdadero desafío no es el modelo en sí, sino cómo aplicarlo de forma sostenible y alineada con la realidad de cada sector". En cuanto a los modelos de trabajo, el informe confirma un retroceso del teletrabajo. El 50% de las empresas ya opera de manera totalmente presencial, frente al 38% registrado el año anterior. "Las empresas todavía buscan el equilibrio entre flexibilidad, productividad y cohesión de los equipos, pero el debate sobre presencialidad y jornada seguirá muy vivo en 2026", ha matizado Dottie.

El estudio también pone el foco en el absentismo, que se consolida como un reto estructural. Un 44% de los encuestados considera que tiene un impacto elevado en la productividad, con especial incidencia en el sector retail. Además, casi siete de cada diez profesionales asegura que el absentismo ha aumentado en su empresa durante el último año. Por territorios, Madrid, el País Valencià y Andalucía concentran los niveles más elevados de percepción de absentismo, con un 75%. En cuanto a las causas, Dottie ha señalado que "el 27% de los encuestados piensa que el burnout o el estrés es una de las principales causas de absentismo en nuestro país. Por detrás se sitúa la falta de motivación, con un 21%, una conclusión que pone de manifiesto que las empresas deben abordar este reto apostando por el bienestar y una cultura organizativa más humana".

En cuanto a la digitalización, el informe constata la consolidación de la inteligencia artificial generativa como herramienta de uso cotidiano. Actualmente, un 62% de los profesionales la utiliza en su día a día, una cifra que contrasta con el 34% de 2024. En paralelo, el 52% de las empresas fomenta activamente su uso. Dottie ha subrayado que "esta adopción acelerada está transformando la forma de trabajar y generando una brecha creciente entre aquellos que dominan estas herramientas y quienes aún no se han adaptado".

Finalmente, el estudio identifica la evolución de las tendencias en la fidelización del talento. Si 2023 estuvo marcado por el quiet quitting o renuncia silenciosa, en 2026 se impone el quiet thriving o prosperar en silencio. Esta tendencia refleja un profesional que prioriza la estabilidad, el bienestar y el crecimiento interno, lo que reduce la intención de cambiar de empresa a pesar de un mercado lleno de oportunidades. Casi siete de cada diez trabajadores se declaran satisfechos con su trabajo actual.