Esta semana Junts ha pasado de las advertencias a los hechos y ha activado el “freno de emergencia” en el Congreso, bloqueando la capacidad legislativa del Gobierno como respuesta al incumplimiento, a su juicio, de los acuerdos sobre Cataluña. Con solo siete escaños, el partido de Puigdemont ha decidido tumbar las principales iniciativas de Moncloa y dejar en el aire la legislatura y los futuros Presupuestos, asumiendo el coste político del bloqueo para reforzar su mensaje: sin avances reales en la agenda catalana, no habrá estabilidad en Madrid.