Los terremotos lunares podrían revelar cómo llegó el agua al planeta Tierra

De las misiones dirigidas a la Luna, hay una que nos parece muy importante debido a que en una de ellas se captó la presencia de largas y dramáticas sombras en la superficie, lo cual revela parte de la topografía lunar: cráteres, crestas y estructuras de cuencas. Esto fue captado por la tripulación de Artemis II. Por otro lado, investigadores de dos universidades y un laboratorio nacional indican que las ondas sísmicas pueden ayudar a localizar y cartografiar el hielo oculto en la superficie.

Los hallazgos fueron publicados en Science Advances a finales de julio de este año. El programa Artemis de la NASA tiene como objetivo hacer misiones tripuladas a la región polar sur de la Luna en el 2028. Los cráteres en sombra pueden contener depósitos de hielo de agua. ¿Qué es lo que está ocultando la Luna ante nuestros ojos?

¿Agua en la Luna? Los científicos exponen para qué podría servir

Este descubrimiento es importante porque es una fuente que podría convertirse en agua potable. Los astronautas pueden derretirlo y purificarlo; una vez que eso suceda, puede ser agua pura y limpia. En otros casos, la electricidad podría separarlo en oxígeno para respirar y puede ser hidrógeno para el combustible de los cohetes. Se convertiría en una especie de suministro local para reducir la cantidad de material que se transporta desde la Tierra. El profesor asociado del Departamento de Ciencias Geológicas, Ambientales y Planetarias de la UMD y coautor del estudio, Nicholas Schmerr, indica que es crucial identificar cualquier material en la Luna que pueda aprovecharse durante su estancia. 

Puede ayudar a subsistir en cuanto a recursos y en misiones o puestos avanzados que sean de larga duración. Aún se desconoce con exactitud la cantidad de hielo que hay en el satélite natural de la Tierra, sobre todo en donde se concentra la mayor parte. El problema es que los satélites en órbita pueden examinar solo la superficie en la capa superficial del suelo. Parte del hielo de agua se encontraría enterrado a una buena profundidad.

Varios investigadores proponen que la Luna funcione como zona intermedia de biocontención para materiales traídos desde Marte u otros destinos
Varios investigadores proponen que la Luna funcione como zona intermedia de biocontención para materiales traídos desde Marte u otros destinos 

Ante esto, el estudio indica que las mediciones sísmicas podrían revelar los depósitos que por el momento son inaccesibles para estas observaciones orbitales. Sucede que el suelo lunar, estando congelado o seco, reacciona de forma distinta a estas mediciones, por lo que las vibraciones pueden propagarse más rápido que en suelo seco en cuanto al hielo y su material circundante como las rocas. En hielo se puede reflejar la energía sísmica en lugar de que se propague al suelo; es como el efecto del sonido cuando rebota en una pared y hace un eco.

El hielo lunar no solo servirá para la actualidad, sino que puede ser un descubrimiento de pruebas importantes sobre el inicio del sistema solar. Los cráteres que están en las sombras atrapan agua y otros materiales volátiles en ciclos largos. Las rocas circundantes tienen 4.000 millones de años, por lo que el hielo conservado daría pistas del desplazamiento del agua en etapas jóvenes del sistema solar. La Luna fue testigo de los momentos cruciales del sistema solar en época primitiva, de acuerdo con las declaraciones de Nicholas Schemerr.