La Starship de SpaceX completa su mejor vuelo hasta la fecha y nos pone un pasito más cerca de la Luna y Marte

Tras los retrasos acontecidos en días pasados, SpaceX realizó con éxito un vuelo de prueba de Starship. Este es el ensayo que representa un acontecimiento importante en el desarrollo del cohete y en el que se pretende llevar a los astronautas a la Luna y, en un futuro, a Marte. Además de llevarse una nueva generación de satélites Starlink, demostró que es fundamental respecto a tener avances en las tecnologías imprescindibles necesarias para próximos vuelos tripulados. Alcanzó una velocidad y trayectoria previstas, pudo reencender uno de los motores Raptor en el espacio y pudo hacer una reentrada en la atmósfera en el océano Índico. 

SpaceX también persigue el objetivo de tener un sistema de lanzamiento reutilizable; para la NASA es un avance de gran importancia de cara a las futuras misiones de Artemis, que depende prácticamente de Starship. Es el vuelo número 13 que registró retrasos por fallos en el motor y las condiciones meteorológicas adversas. 

Starship de SpaceX, el cohete en el que se centran todas las expectativas hacia el futuro

Son 33 motores Raptor 3 del propulsor Super Heavy los que llevaron al despegue al cohete Starship desde la Starbase en Texas. Después de esto, se hizo una maniobra de separación donde la etapa superior encendió seis de sus motores para continuar con el vuelo al espacio. Super Heavy hizo una maniobra de giro direccional. El propulsor completó la fase de alto empuje gracias a la totalidad de sus motores. Cuando se dio por concluida la maniobra de ascenso, el cohete alcanzó la velocidad y trayectoria; es ahí cuando pudo desplegar con éxito 20 satélites Starlink V3. Los ingenieros de la marca pudieron comunicarse con todos los satélites por enlaces de radiofrecuencia y láser.

En el vuelo, se hizo el reencendido de uno de los motores Raptor debido a que es una de las capacidades necesarias cuando se emplee en operaciones fuera de la Tierra. En su regreso a la atmósfera, recopiló datos sobre el comportamiento del escudo térmico y luego ejecutó la maniobra de inclinación para hacer la reproducción del perfil de descenso que harán futuras misiones con el destino hacia Starbase. La nave llegó intacta, por lo que se pudieron captar imágenes del escudo térmico en buen estado por primera vez. 

Es importante todo este suceso debido a que las futuras misiones de Starship serán vuelos de carga a la superficie lunar mediante las misiones Artemis de la NASA y a Marte en un futuro. En una publicación hecha por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, manifestó las respectivas felicitaciones por el vuelo número 13 y por lo que se aprenderá de esta misión, tomando como seguro que las capacidades de Starship serán transformadoras. ¿SpaceX se está convirtiendo en una entidad indispensable para la NASA? Veremos qué propone Blue Origin, que también estará ligada con la NASA en trabajos respecto a sus propios sistemas, su cohete que sufrió de una explosión en su última prueba.