Mientras que en la mayoría de los países del mundo la inteligencia artificial se percibe como una amenaza para los puestos de trabajo tradicionales, en Japón representa la solución a uno de sus problemas estructurales: la falta de mano de obra.
De acuerdo con un informe publicado en South China Morning Post, el despliegue de robots humanoides chinos dedicados al traslado de equipaje en los aeropuertos nipones ha comenzado como parte de una prueba piloto gestionada por la aerolínea Japan Airlines (JAL), en colaboración con la firma GMO AI & Robotics.
Los robots humanoides redistribuyen el ritmo de trabajo en los aeropuertos de Japón
El proyecto que pretende desarrollarse en dos años tendrá como sede el Aeropuerto Internacional de Haneda, en Tokio. Este proyecto marca la primera vez que robots con forma humana trabajan directamente en las operaciones de tierra de un aeropuerto comercial.
El objetivo es aliviar la carga física de los trabajadores en tareas que son agotadoras y repetitivas, permitiendo que el personal humano se enfoque en la gestión de seguridad y decisiones complejas.
Los promotores del proyecto han escogido a los robots humanoides por sus dimensiones, semejantes a las humanas, para evitar trabajos adicionales de adecuación de los espacios de trabajo en el aeropuerto. Los modelos seleccionados para la prueba piloto son:
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Unitree G1: con una altura de 1.30 metros, este robot de la empresa con sede en Hangzhou destaca por su agilidad. Está equipado con sensores LiDAR 3D y cámaras de profundidad para navegar en el caótico entorno de las pistas de aterrizaje.
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UBTECH Walker E: un modelo de tamaño adulto diseñado para tareas que requieren mayor fuerza, como el manejo de contenedores de carga pesada.
El siguiente vídeo muestra las capacidades de movimiento y la tecnología bipedal del modelo Unitree G1 que se está probando actualmente en el aeropuerto de Haneda.
Aunque inicialmente el traslado de equipaje es la función principal de estas máquinas, en etapas más avanzadas de la prueba se espera que sustituyan funciones en otras áreas del aeropuerto, como manejo de equipaje y carga, limpieza de cabinas y reemolque de equipo terrestre en la zona de rampa.
La prueba durará hasta 2028. En la fase inicial, los robots serán supervisados directamente por humanos. Si los resultados son positivos, JAL planea expandir su uso a otros aeropuertos del país, estableciendo un estándar global sobre cómo la robótica puede solventar necesidades de base en sociedades con déficit demográfico.
El desarrollo de la robótica y la realidad demográfica de Japón han coincidido en el momento perfecto para planificar el futuro de una población que envejece rápidamente.
Actualmente, el país registra una tasa de natalidad en mínimos históricos y un auge turístico que ha llevado el tráfico de pasajeros a niveles récord. Con una fuerza laboral que se reducirá en un tercio para 2060, la automatización es una garantía de supervivencia.
