Un estudio publicado por Proceedings of the National Academy of Sciences ha ahondado en los métodos para diagnosticar una condición clave para determinar estados asociados a la depresión. A través de la solución de un juego móvil de tres minutos, los especialistas podrían ser capaces de detectar indicadores tempranos de esta condición mediante la medición de la función cognitiva y conductual.
Específicamente, el resultado busca determinar la anhedonia, que es la incapacidad o dificultad para experimentar placer en actividades que anteriormente resultaban gratificantes o placenteras. Es uno de los síntomas clave de la depresión clínica y de otros trastornos neurológicos o psiquiátricos, pero no debe entenderse simplemente como "estar triste", sino como pérdida de la capacidad de disfrute.
La tecnología móvil contribuye a la detección de patrones de depresión
El estudio empleó un método basado en la evaluación de biomarcadores digitales a través de dos tareas conductuales distintas. Primero, los investigadores analizaron a 120 participantes, de los cuales 50 tenían un diagnóstico de depresión y 70 no, mediante un videojuego de recolección de manzanas, donde observaron que las personas con depresión abandonaban la tarea prematuramente, revelando expectativas de recompensa más alta.
Posteriormente, les hicieron participar en un sistema de pujas por comida para ver cómo reaccionaban ante cambios. Mientras que las personas sanas se adaptaban rápidamente, quienes tenían depresión mostraron una rigidez mental al no poder ajustar sus decisiones. Esta diferencia en la forma de pensar permitió al software identificar la depresión y su gravedad en solo tres minutos.
Las conclusiones sugieren que la dificultad para adaptar expectativas ante el cambio es el mecanismo central detrás de la persistencia de la anhedonia. Esta condición suele generar dificultades para regular el estado emocional frente a entornos cambiantes, lo que mantiene en un estado de mayor vulnerabilidad a quienes la padecen.
De acuerdo con el informe, se trata de una herramienta de evaluación basada en un juego sencillo. Mientras el usuario juega durante aproximadamente tres minutos, la aplicación mide cómo funciona el cerebro, analizando variables como la velocidad de procesamiento, la toma de decisiones y el control de impulsos.
A diferencia de los cuestionarios tradicionales, este sistema mide biomarcadores digitales. Se basa en el hecho de que la depresión afecta funciones cognitivas específicas que pueden ser rastreadas mediante interacciones motoras y cognitivas en una pantalla táctil.
Si bien históricamente la psiquiatría se ha apoyado en descripciones verbales, la integración de datos objetivos permite una aproximación más científica y menos sesgada, ayudando a los médicos a tener datos concretos para respaldar un diagnóstico.
Por supuesto, como la mayoría de las herramientas tecnológicas, esta no busca sustituir a los profesionales de la salud, sino que actúa como una herramienta de cribado o detección precoz para identificar personas que podrían estar en riesgo antes de que los síntomas se vuelvan severos.
Sin embargo, la implementación de este tipo de herramientas implica desafíos para garantizar la seguridad y privacidad de los pacientes. Las situaciones puntuales a evitar son que la información recolectada no se utilice para publicidad dirigida ni para que las aseguradoras condicionen sus pólizas.
Finalmente, el estudio se centra en apoyar a pacientes que sienten que han perdido el interés por actividades que antes amaban, ya que la anhedonia es un síntoma que responde muy bien al tratamiento profesional, ya sea mediante psicoterapia, ajustes en el estilo de vida o medicación específica.
