El Black Friday está aquí para quedarse. Esa jornada que, según los expertos, tiene su origen en el colapso que vivió Filadelfia a mediados de los 50 cuando la ciudad se llenó de gente que quería ver un partido de fútbol americano entre el Ejército y la Marina y, en la víspera del encuentro, abarrotó los comercios forma parte ya de nuestro calendario comercial. Y tanto es así que, también, tiene sus efectos sobre un servicio, las reservas hoteleras, que se acostumbra a contratar online. Este año, el portal eBooking calcula que la rebaja media puede alcanzar el 30%.
Menos que hace un año
El dato, en un mercado de tarifas hoteleras ya muy altas, es negativo para el bolsillo de los consumidores, ya que en 2022 la rebaja media fue del 50%. “Tal y como hemos venido advirtiendo en los últimos meses, la suma de la elevada inflación y de la alta demanda ha encarecido el precio de los alojamientos y, de momento, esta tendencia no parece que vaya a revertirse. Es cierto que durante las próximas dos semanas, coincidiendo con el Black Friday y el Cyber Monday, habrá buenas ofertas y será más económico reservar una estancia, pero prevemos que no vamos a llegar a los niveles de descuentos de otros años”, explica Toni Raurich, director de eBooking.
Seguiremos viajando
En cuanto al volumen de reservas -incluyendo viajes, espectáculos y ocio-, eBooking no calcula que la demanda se retraiga. Así, la campaña pre-navidad se cerrará con más reservas que en 2022. Concretamente, estiman que durante los días del Black Friday y del Cyber Monday las reservas se incrementarán un 7,5%. ¿Por qué? porque en un contexto de precios elevados “hay mucha más sensibilidad al precio y los consumidores buscan aprovechar más este tipo de descuentos puntuales”. En 2022 esta campaña supuso un incremento de reservas del 6,5%.
