¿Sabías que el ancla de un barco podría hacer que te quedes sin conexión a Internet? Parece extraño por un hecho que podría no tener ningún tipo de relación, pero lo cierto es que es así. Tal cual. Muy pocas personas lo saben, pero las anclas de los barcos pueden llegar a causar daños en los cables de telecomunicaciones instalados debajo del mar. Esto, por ende, puede afectar a satélites, conexiones Wi-Fi, datos móviles y otras redes.

Qué sucede cuando un cable se daña en el fondo del mar

Según informan desde el Comité Internacional de Protección de Cableado —sí, hay un comité para eso—, cada año suceden entre 150 y 200 accidentes con los cables instalados bajo el mar. La buena noticia es que suele ser la cifra regular. Permanece estable con el paso de los años y no se incrementa. Al parecer, entre el 70% y el 80% de las veces, estos accidentes son causados por culpa de la mano del hombre. Muchas veces debido a anclas de barcos. ¿Pero qué es lo que pasa cuando se rompe un cable en el fondo del mar?

Normalmente, cuando se rompe un cable en el fondo de los océanos, suele haber un corte en Internet o una bajada de la intensidad de las conexiones. Por tanto, en muchos casos, no supone la ruptura completa de las comunicaciones. La capacidad de las redes se merma. Pero puede ralentizar mucho las conexiones.

Tras localizar la avería, se utilizan vehículos autónomos y de control remoto para reparar los cables. Lo habitual es encontrar la avería pronto, pero a veces los operarios tardan horas en encontrar y reparar los daños.

Aun a día de hoy, los cables siguen siendo la principal fuente para las telecomunicaciones y algunas plantas de energía. Así que si te quedas sin Internet y desde tu operadora te aseguran que no están teniendo ningún problema, quizá la solución se halle bajo el mar.