Si Facebook es en las redes sociales lo mismo la cafetería de toda la vida de tu pueblo en la vida real y, al tiempo, Instagram representa lo mismo que el bar de moda entre los que tienen menos de treinta años y los que querrían no haberlos cumplido y, por último, TikTok, vendría a ser, más o menos, lo mismo que era el salón recreativo donde jugabas a matar marcianos; cabe preguntarse qué sería Poparazzi, la nueva aplicación que aspira a convertirse en alternativa al gigante Instagram y el antídoto a su condición de triturador de autoestimas. No sabemos qué futuro puede tener, pero otras redes alternativas como Periscope, de la que casi nadie se acuerda por la que engulló la red de Elon Musk, o Google +, que ya es solo un mal recuerdo, intentaron antes algo parecido con Twitter y Facebook.
Más de andar por casa
Instagram, en su momento, fue algo nuevo y, por eso, los más jóvenes lo abrazaron sin dudar, principalmente porque ni sus padres ni sus abuelos andaban por allí. Hoy, se ha convertido en algo demasiado serio donde hasta la más mínima acción se planifica y programa. Frente a este entorno de estética estudiada al milímetro que es Instagram hoy, son muchos los que añoran redes como Tuenti, en la que el control que se podía ejercer sobre los contenidos era casi nulo. Poparazi, explican, tiene bastante de eso porque, como en Tuenti, no es el usuario quien controla sus fotos: son sus contactos. De hecho, ningún usuario podrá subir fotos de su persona y, únicamente, podrá limitarse a ver qué publican otros sobre él. Por eso, justamente, se llama Poparazzi: nuestros amigos harán con nosotros lo que los paparazzi reales con los famosos de primera división. De momento, sólo se puede descargar para iPhone e iPad.

¿Cómo funciona?
La regla de oro es que sólo puedes subir imágenes de personas que estén registradas en la aplicación y de cuya lista de amigos formes parte. No se pueden subir selfies y, en ningún caso, se pueden usar filtros. Por tanto, si alguien intenta subir una imagen tuya y no formas parte de Poparazzi, recibirás una invitación para que te sumes. Más o menos, lo mismo que pasaba en Facebook al principio de los principios: te sumabas porque un amigo tuyo del mundo real te decía que él ya formaba parte enviándote una invitación por correo electrónico. Por supuesto, una vez se ha subido algún contenido en el que apareces, puedes solicitar que se elimine y hasta bloquear a quien tú desees para que no suba más fotos tuyas. Evidentemente, podrás posicionarte en relación a los contenidos que se publiquen y valorarlos.
Los creadores del invento se llaman Alex y Austen Ma y trabajan actualmente en mejorar la privacidad de la aplicación. Llevan ganados ya 135 millones de euros con una herramienta que, si puede definirse de algún modo, es como un tablón de imágenes sin demasiados filtros que propone, seguro horas de diversión y, probablemente, algún que otro problema. A muchos, la verdad, nos pilla ya demasiado mayores.