En la actualidad el uso de las tarjetas cliente es bastante común, ya que estas otorgan en la mayoría de los casos descuentos sobre algunos productos a los suscriptores.
Pero hay que tener claro que contar con este tipo de tarjeta puede representar algún riesgo sobre cómo son utilizados nuestros datos.
¿Cómo se utilizan los datos de las tarjetas cliente?
Según algunos estudios que se han dado a conocer el 81% de los consumidores españoles cuentan con al menos una tarjeta cliente. Y de estos el 65% tiene una de las tarjetas cliente para el sector alimentación y así aprovechar ofertas.
Este tipo de tarjetas cliente se han vuelto un elemento clave para las empresas, ya que con ella buscan fidelizar aún más a sus clientes.
Lo que estas empresas no te cuentan es que estas tarjetas cuentan con una tecnología que es capaz de almacenar los datos de cada una de tus compras.

Algunos portavoces de tiendas que usan este tipo de tecnología indican que la idea es ofrecer a los clientes los productos que suelen comprar. Pero además de esto hacerle sugerencias de algunos otros que también se ajusten a sus gustos.
Para lograr a traerlos recurren al uso de cupones, puntos, eventos e incluso descuentos, este tipo de regalos aseguran que el cliente emplee la tarjeta. Al usarla los datos de compra se van almacenando y van sugiriendo a la empresa datos para futuras compras.
Sobre este algoritmo se sabe que no es capaz de segmentar si el que compra se trata de una familia o identifique a una persona como tal.
Pero este sí tendría la capacidad de indicar cosas como el porcentaje en el que el usuario gasta en productos para niños, ecológicos, comida o productos deportivos.
Por lo que este va segmentando a los usuarios para poder ofrecer sugerencias a estos basados en los datos de compra que ha almacenado su tarjeta.
Aunque algunos indican que este tipo de datos pueden ser peligrosos, las empresas que recurren a ella indican que las tarjetas cliente son empleadas solo para ofrecer una mejor opción de compra a sus usuarios.