El mundo parece comportarse normalmente, hasta que vemos el mapa de todo el mundo. Durante años se pensaba que los continentes estaban formados en la posición que gozan hoy; sin embargo, antes estaban más unidos que nunca, un supercontinente conocido como Pangea. Es cuestión de ver en internet parte de estos cambios y cómo es que se dieron. 

Lo que viene a continuación es sorprendente. Un equipo de geofísicos descubre que el núcleo rocoso de Norteamérica estaría perdiendo su grosor. Una estructura que ha permanecido estable como cualquier otra tendría evidencia de cambios. Se ha podido saber gracias a un nuevo mapa sísmico que permite observar lo que ocurre bajo la superficie. El estudio es dirigido por Junlin Hua en la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, publicado por Nature Geoscience, donde se demostró que la base tiene señales de adelgazamiento. ¿Qué podría pasarle a esta parte del mundo?

La placa de Farallón estaría provocando un cambio en la geología de Norteamérica

Dicha placa se hundió bajo lo que es Norteamérica hace 200 millones de años y se encuentra a más de 600 kilómetros de profundidad. Lo que no se había tomado en cuenta es que aún continúa registrando efectos, por lo que sigue activa a través de dos vías. De acuerdo con la información expuesta por el equipo de investigadores, en un lado está alterando la composición del material del manto que rodea a la base. Esto provoca una deformación progresiva de la estructura. Por el otro lado, la placa está liberando compuestos que suben y debilitan la roca cratónica

Debemos tomar en cuenta que los cratones son porciones antiguas y gruesas de la corteza continental; son las que hacen posible que cada continente y la tierra misma estén estabilizados. El modelo previo tomográfico demostró un avance técnico importante; las imágenes tomadas anteriormente no permitían observar si el cratón estaba sano o no debido a la falta de resolución. Con los datos tomados en cuenta, se pudo cartografiar la zona de contacto entre la litosfera y el manto para ver las anomalías que hoy se pueden constatar. 

La placa de Farallón es estudiada
La placa de Farallón está siendo estudiada

Lo que es una realidad es que los efectos registrados no sucedieron de la noche a la mañana ni en pocos años. Son procesos largos que suceden a lo largo de decenas de millones de años. Puede que la única explicación física posible se defina a través de los sismos, pero esto va mucho más allá de un simple sismo. Los cratones muestran debilidad desde su interior y eso significa que cada uno de los continentes podría no tener un núcleo inamovible. 

La tierra se está moviendo a raíz de otros eventos 

Nuestro planeta siempre se está moviendo, sea por los movimientos de rotación y traslación, además del campo magnético. Por ejemplo, existe una conocida anomalía del Atlántico Sur que indica que habría una inversión de polos, hasta los estudios de la configuración continental que indican un cuestionamiento sobre los mismos continentes. 

En este caso de la placa de Farallón, nos enseña que la Tierra tiene otros procesos, tales como los del subsuelo. La muestra más clara es que lleva 200 millones de años hundiéndose y aún registra movimientos en el continente americano. Pasarán otros millones de años y la Tierra podría tener más cambios de los cuales aún no somos conscientes.