Hasta hoy, publicar un carrusel en Instagram era una decisión definitiva. Si después de publicar te dabas cuenta de que la tercera foto debía ser la primera o que un vídeo cortaba el ritmo del resto, solo tenías una opción: borrarlo todo y empezar de cero. Era una de esas limitaciones técnicas que nadie lograba comprender en una red social tan visual, pero esa frustración acaba de pasar a la historia, gracias a la posibilidad de reordenar los carruseles.
Adiós a "publicar, borrar y repetir" en Instagram
La plataforma ha comenzado a implementar una de las herramientas más esperadas por los creadores de contenido y usuarios casuales: la posibilidad de reordenar las fotos y vídeos de un carrusel después de haberlo subido. Según confirmó Instagram al medio 9to5Mac, esta era una de las funciones más solicitadas por la comunidad, que apuesta por este formato.
Este cambio llega para simplificar la vida de quienes cuidan su estética al detalle. Ya no importa si el carrete de fotos se desordenó en el último segundo o si simplemente cambiaste de opinión sobre cuál es la mejor "portada" para tu post; ahora el control es total incluso después de pulsar el botón de compartir.
Cómo reordenar los carruseles de Instagram
El proceso es sumamente intuitivo y no requiere herramientas externas ni trucos complicados. Para poner orden en tus carruseles, tienes que seguir estos pasos dentro de la propia aplicación:
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Ve a tu perfil y abre el carrusel que quieres modificar.
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Toca el menú de los tres puntos (...) en la esquina superior derecha y selecciona la opción "Editar".
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Mantén presionada la foto o el vídeo que desees mover y arrástralo hacia la izquierda o la derecha hasta la posición correcta.
Es una solución sencilla a un problema que, para muchos, resultaba incomprensible que persistiera tanto tiempo en una aplicación de este nivel.
Instagram parece estar escuchando finalmente esas pequeñas quejas que hacían la experiencia de usuario más pesada de lo necesario. La capacidad de reordenar carruseles no solo ahorra tiempo, sino que permite que el contenido evolucione con nosotros.
Se acabó el estrés de revisar diez veces el orden antes de publicar; ahora, la perfección puede llegar un poco más tarde, con un movimiento de dedo.
