La mayoría de relojes inteligentes se inventan las calorías que quemas, según un estudio

Los relojes inteligentes se han convertido en compañeros inseparables dentro de nuestro estilo de vida. Con cada nueva generación, las marcas integran sensores más avanzados para monitorear el descanso, la frecuencia cardíaca y la actividad física. Sin embargo, una de las métricas más consultadas para la salud y el control de peso acaba de pasar por el filtro de la ciencia. Una reciente investigación de la Florida International University pone en duda la precisión real con la que estos dispositivos calculan el gasto calórico diario.

Para comprobar la precisión de estas métricas, los investigadores analizaron la actividad de 58 adultos durante 30 minutos de ciclismo intenso. El rendimiento de los relojes se contrastó directamente con un analizador metabólico de grado médico llamado COSMED K5, un equipo de laboratorio que mide el intercambio exacto de oxígeno y dióxido de carbono al respirar para calcular el consumo energético real.

¿Por qué falla el algoritmo al traducir pulso en energía consumida?

Fitbit Sense 2
El error medio del Fitbit se disparó a 128,6 kcal

El estudio, publicado en la revista científica Plos One, reveló una falta de fiabilidad generalizada en todos los modelos analizados de Garmin, Apple Watch, Samsung Galaxy Watch y Fitbit, con un margen de error absoluto que osciló entre el 15 y el 25%. El algoritmo matemático de cada fabricante procesa las lecturas del sensor óptico de ritmo cardíaco junto con el movimiento detectado por los acelerómetros para aplicar fórmulas estimativas, pero la matemática interna tiende a sobreestimar el esfuerzo.

En las pruebas, Garmin infló el gasto calórico en una media de 68,6 calorías extra y Samsung se excedió en 56,7 calorías. Apple también registró cifras por encima del consumo real con una media de 21,6 calorías sobreestimadas.

El caso de Fitbit mostró un promedio engañosamente cercano a la realidad de 3,14 calorías, pero registró picos extremos que llegaron a multiplicar por cuatro el gasto real, reflejando un valor de 128,6 calorías, que refleja el mayor error promedio de los cuatro relojes analizados.

Los datos específicos del experimento se recopilaron utilizando un Apple Watch Series 8, un Garmin Forerunner 955, un Samsung Galaxy Watch 5 y un Fitbit Sense 2, aunque actualmente se desconoce si los algoritmos actualizados de los dispositivos más recientes del mercado logran corregir estos márgenes de desviación.

La razón técnica de estos desajustes radica en la complejidad de traducir el pulso y el movimiento mecánico en una ecuación metabólica universal. Cada cuerpo procesa la energía de forma distinta según la tasa metabólica basal, la masa muscular y la adiposidad. De hecho, el estudio identificó que a mayor porcentaje de grasa corporal, el margen de error del algoritmo aumenta.

Confiar ciegamente en estos números para compensar calorías en la dieta o planificar regímenes nutricionales estrictos puede llevar a decisiones equivocadas. Si bien estos vestibles ofrecen un valor indiscutible en la prevención y el seguimiento de la salud, las cifras de calorías deben tomarse solo como una referencia orientativa y nunca como una medición médica absoluta.