Ingenieros químicos del MIT inventan un nuevo plástico tan resistente como un cristal antibalas, todo esto a través de un nuevo método que les permite desarrollar polímeros con los que se pueden hacer plásticos muy finos y ligeros.
Pero además los hace tan fuertes como el acero y resistente como el cristal antibalas, por lo que puede ser una nueva generación de revestimientos muy resistentes para coches, móviles e incluso para materiales de construcción.

Nuevo plástico
¿Cómo han logrado inventar un nuevo plástico resistente como un cristal antibala?
El profesor autor principal del descubrimiento del nuevo plástico indica que no se suele pensar en los plásticos como algo que puedan sostener un edificio, pero advierte que con este material se pueden lograr muchas cosas.
La clave es la resistencia que se obtiene gracias al proceso al que es sometido.
El método al que han recurrido los ingenieros químicos del MIT es el de formar polímeros en láminas de dos dimensiones. Algo que hasta el momento era visto en la comunidad científica como algo que solo se podía hacer en el plano teórico, no en la práctica.
Estos han indicado a través de una entrevista que han utilizado un compuesto llamado melanina y a través de este fabricaron los bloques de monómeros.

Un material muy resistente
Ya que han notado que en condiciones correctas estos bloques son capaces de crecer en dos dimensiones formando discos. Los cuales se apilan uno sobre los otros, que se mantienen unidos gracias a los enlaces de hidrógeno que se forman entre las capas.
Esto permite que la estructura no solamente sea estable, sino que además le da al material una fuerza extraordinaria, a la que se le pueden dar múltiples usos.
El material ha sido llamado 2DPA-1 y se requiere de una fuerza que va desde cuatro a seis veces mayor a la de un cristal antibalas para que este se deforme.
Cuenta incluso con un límite elástico dos veces mayor que el del acero, pero cuenta con tan solo una sexta parte de la densidad del acero.
Un material que puede tener aplicaciones como crear revestimientos ultrafinos que impidan el paso del agua o de gases, entre muchos otros.