La comunidad científica espacial no para de buscar señales que lo acerquen a comunicaciones externas con extraterrestres. En los Estados Unidos se ha abierto una oficina para investigar fenómenos aéreos no identificados, pero el objetivo va mucho más allá de eso.
Objetos interestelares tienen dos categorías
Para la comunidad científica existen dos formas de evaluar lo que se encuentra en el espacio y no es de origen natural.
La primera categoría responde a la basura espacial, tal como sucede con la nave Voyager que se encuentra perdida en el espacio interestelar dentro de mil millones de años. Ahora bien, la otra categoría respondería hacia los elementos que se encuentra en el espacio puestos por los propios humanos para intentar entender y estudiar la civilización que rodea a los diversos planetas.

Para muchos científicos estos aparatos son una especie de “astronautas artificiales”, ya que cumplen funciones de astronautas, pero no son humanos y no exponen la vida de nadie.
Proyecto Galileo
Este proyecto espacial tiene como objetivo no sólo encontrar mayor información del espacio, sino que además erradicar los términos de “Fenómenos Aéreos No Identificados” y comenzar a hablar sobre la naturaleza de distintas naves y elementos espaciales de otras civilizaciones.
Lo que deben tener en cuenta los humanos, y entender el por qué tanto silencio de las comunidades científicas en ocasiones, es que el espacio funciona como si se tratara de un paseo por naturaleza, aunque es majestuosa, existen muchos objetos que ignoramos o no prestamos atención porque no serían funcionales para nuestros objetivos, y es por ello que la NASA no siempre comunica sobre objetos que ha encontrado o investiga.
En el pasado se condenó a Galileo Galilei por pensar que la tierra en realidad era “uno más” del universo, pues pareciera que hoy en día ocurriría lo mismo si se dijera públicamente, ya que se cuestionan en demasía, las misiones a Marte u otros planetas.
El Voyager podría ser un punto de conexión
Aunque sin duda alguna al Voyager se le reconoce como una reliquia espacial, algunos científicos afirman que esta nave pudiera ser punto de conexión entre esta civilización y otra. Si hay otra civilización buscando los mismos objetos que nosotros, el Voyager le demostraría que hay “inteligencia extraterrestre” para ellos.