Un hermoso tesoro espacial: esta explosión cósmica está creando nuevas estrellas nacientes

A unos 7.500 años luz de la Tierra, enormes nubes de gas y polvo sirven como escenario para el nacimiento de nuevas estrellas. Una nueva imagen del telescopio espacial James Webb permite observar con especial detalle una de esas regiones dentro de la nebulosa de Carina, uno de los grandes viveros estelares de nuestra galaxia.

La estructura ha recibido el nombre de Treasure Chest, o "Cofre del Tesoro", por la forma que adopta en las imágenes infrarrojas. En su interior se encuentra un cúmulo compacto formado por unas 70 estrellas jóvenes, muchas todavía rodeadas por el material del que se originaron.

Las observaciones no muestran una explosión en sentido estricto. Lo que revelan es una región muy activa donde estrellas recién formadas, radiación intensa y grandes cantidades de polvo interactúan y modifican continuamente el entorno.

Un cofre con unas 70 estrellas jóvenes

El Treasure Chest es un glóbulo cometario, una nube densa de gas y polvo con una estructura alargada. Aunque estas formaciones reciben ese nombre porque pueden recordar a un cometa, en este caso su apariencia llevó a los astrónomos a compararla con un cofre abierto.

La cámara NIRCam del James Webb, especializada en el infrarrojo cercano, permite observar parte de lo que permanece oculto tras el polvo. Gracias a ello, los investigadores estiman que el cúmulo contiene alrededor de 70 estrellas, entre ellas una estrella de tipo O con una masa cercana a 19 veces la del Sol.

Las estrellas de tipo O son especialmente masivas, calientes y luminosas. Emiten tanta energía que pueden alterar con rapidez las nubes de gas de su entorno y desempeñar un papel decisivo en la evolución de las regiones donde nacen nuevas estrellas.

El cúmulo tendría aproximadamente 1,3 millones de años, una edad muy pequeña en términos astronómicos. Estudios anteriores habían llegado a situarlo en unos 100.000 años, pero las nuevas observaciones permiten revisar esas estimaciones y afinar la etapa de desarrollo en la que se encuentra.

Muchas de sus estrellas todavía permanecen envueltas en polvo y algunas presentan indicios de discos circunestelares. Estas estructuras de gas y partículas rodean a estrellas jóvenes y, en determinadas condiciones, pueden aportar el material necesario para la formación de futuros sistemas planetarios.

La radiación de estrellas masivas cercanas erosiona las nubes de gas y polvo de Carina, creando cavidades y estructuras alrededor de las zonas de formación estelar
La radiación de estrellas masivas cercanas erosiona las nubes de gas y polvo de Carina, creando cavidades y estructuras alrededor de las zonas de formación estelar

La nebulosa de Carina es una enorme fábrica de estrellas

El Treasure Chest forma parte de una estructura mucho mayor. La nebulosa de Carina se extiende aproximadamente 260 años luz y alberga algunas de las estrellas más masivas conocidas en la Vía Láctea, además de numerosas protoestrellas en distintas fases de formación.

Esta variedad convierte a Carina en una región especialmente valiosa para estudiar cómo nacen estrellas de diferentes masas y cómo afectan después al gas y al polvo que las rodea. Su relativa cercanía también permite analizar procesos que en otras zonas de formación estelar resultan mucho más difíciles de observar.

El James Webb ya había dirigido sus instrumentos hacia esta nebulosa. Una de las primeras imágenes científicas publicadas por el telescopio en 2022 mostró los llamados Acantilados Cósmicos, donde quedaron al descubierto estrellas antes ocultas y grandes cavidades excavadas en las nubes de gas por la radiación estelar.

La nueva observación se concentra en otra zona de Carina y ayuda a estudiar cómo las estrellas jóvenes siguen acumulando material mientras expulsan parte de él mediante chorros, radiación y otros flujos.

Ese equilibrio es importante para entender cómo termina de crecer una estrella. El gas de la nube alimenta inicialmente su formación, pero la propia energía de las estrellas recién nacidas puede acabar dispersando ese material y limitar cuánto más pueden aumentar de masa.

Estrellas gigantes están moldeando el 'Cofre del Tesoro'

Parte de la forma del Treasure Chest está relacionada con estrellas masivas situadas en sus alrededores. A unos 39 años luz de distancia aparente se encuentra Eta Carinae, uno de los sistemas estelares más extremos de toda la nebulosa.

Eta Carinae contiene al menos dos estrellas y una de ellas posee alrededor de 100 veces la masa del Sol. Esa estrella puede ser millones de veces más luminosa que nuestra estrella. Cerca también se encuentra el cúmulo Trumpler 16, que alberga varias estrellas muy calientes y masivas.

La intensa radiación procedente de estos objetos alcanza las nubes de gas y polvo cercanas y las erosiona progresivamente. Durante ese proceso aparecen pilares, cavidades y otras estructuras que los telescopios pueden estudiar en diferentes longitudes de onda.

Algo similar ocurre dentro del propio Treasure Chest. Conforme las estrellas jóvenes evolucionen, su radiación irá dispersando parte del polvo que todavía las oculta y dejará al descubierto una porción mayor del cúmulo.

La imagen del James Webb captura una etapa temprana de ese proceso. El "Cofre del Tesoro" muestra una región donde algunas estrellas todavía completan su formación mientras otras ya tienen suficiente energía para transformar el material que las rodea.