¿Quieres ser invisible? Pues vas a poder serlo (a medias) gracias a ese magnífico material que, se supone, sirve para casi todo y que se llama grafeno aunque, de todos modos, no te hagas ilusiones: lo único que lograrás será que las cámaras infrarrojas no te localicen.

Parches de grafeno

Así que, nada, si tu sueño es emular al Griffin de la novela de H.G. Wells, vas a tener que esperar un poco porque, de momento, sólo vas a tener a tu alcance un sistema de camuflaje térmico, que no es poca cosa, ya que las cámaras infrarrojas de videovigilancia no te podrán ver. Los responsables de este invento que, a buen seguro, hará las delicias de amigos de lo ajeno, agentes secretos y similares, son un grupo de investigadores del Instituto Nacional del Grafeno de la Universidad de Manchester. La idea es muy sencilla: una chaqueta normal con 42 parches de grafeno puro que se pueden controlar individualmente mediante un sistema de control remoto.

¿Cómo funciona?

Cada parche tiene 100 capas de grafeno puro y cada parche está conectado mediante un sistema de cables de oro y cobre a un dispositivo que traslada voltaje que permite reducir la radiación térmica de manera que las cámaras infrarrojas de visión nocturna no pueden detectar la chaqueta. Por supuesto, la chaqueta puede convertirse en un mono de camuflaje completo y el sistema permitiría camuflar igualmente más cosas: desde vehículos a animales.