Quienes trabajamos a diario con un equipo informático, en mi caso con un MacBook Pro, necesitamos disponer de accesibilidad permanente a los gadgets que utilizamos, y que no siempre están en el formato que deseamos. Cuando valoré la compra de mi actual ordenador portátil, con 4 puertos USB-C, decía definitivamente adiós al estándar más común, el USB-A.
Pero claro está, algunos de mis periféricos no habían dado el paso todavía, como es el caso de mi disco duro portátil o la tarjeta SD de la cámara. Para poner fin a esto, me puse a buscar cuál podría ser la opción preferible para que los puertos USB-C de mi ordenador no fuesen un problema. Y conseguí dar con uno que resuelve adecuadamente este inconveniente, un HUB versátil y que se ha hecho por nombre propio con un hueco en mi mochila.
