La IA ha abierto un nuevo debate en el mundo del internet y de la cotidianidad; utilizarla hace más fácil la ejecución de tareas en prácticamente muchos ámbitos personales y profesionales. El mundo digital se está volviendo inmerso a ello y una de las muestras más claras es que la IA nos está mermando como seres humanos.
Un análisis del Instituto de Tecnología de Massachusetts ha estudiado las consecuencias neuronales y conductuales de la escritura de ensayos asistida por IA. Realizaron una buena calibración de efectos, ya que pudieron apoyarse de electroencefalogramas para medir la actividad cerebral de las personas que fueron partícipes de dicho análisis. Los resultados son evidentes: la IA está rebajando nuestra capacidad cognitiva.
Los efectos negativos de usar la IA, son más perjudiciales de lo que se cree
Fueron un total de 54 participantes en este análisis que fueron divididos en tres grupos. La tarea fue sencilla: redactar tres textos escritos en tres meses, uno por mes. Un grupo podía apoyarse de ChatGPT; el segundo podía recopilar información mediante el buscador de Google, excepto por los resúmenes de IA; el tercero solo podía hacer uso de su conocimiento sin recurrir a internet.
En el cuarto mes, en cada grupo se hizo una selección de un subgrupo que debía hacer la misma tarea teniendo un cambio de rol. Los que usaban ChatGPT ya no podían usarlo; los que no tenían el apoyo ahora podían usarlo como herramienta. Después se realizaron las electroencefalografías. Las imágenes podían hablar por sí solas. El rendimiento neuronal, lingüístico y conductual de quienes utilizaron IA era inferior al de los otros grupos. Lo relevante es que los valores decrecían mes a mes; con cada ensayo y uso de IA, el rendimiento neuronal disminuía rotundamente.
La investigadora líder en este análisis, Nataliya Kosmyna, indicó cada uno de los resultados, destacando las consecuencias de las actividades con IA. El cerebro como tal no se durmió, pero se registró menos activación en las áreas de creatividad y procesamiento de la información. El análisis aún sigue pendiente de revisarse con mayor amplitud, pero ya colocó un indicador que puede ser preocupante. La IA puede ofrecer mucha facilidad a través de herramientas que pueden generar que el esfuerzo cognitivo en los humanos empeore. Nuestro sistema neurológico podría perder la motivación para utilizarse; a largo plazo, las consecuencias podrían ser mucho peores.

Es momento de señalar a la IA y utilizarla responsablemente
Si no fuera por este estudio, muchos de nosotros podríamos seguir asegurando que la IA no tiene ningún fin perjudicial. Se demuestra que utilizarla constantemente para una actividad puede ayudarnos a reducir nuestra actividad pensante. ¿Te has puesto a pensar cuánto tiempo has usado la IA y si has notado cambios en tus procesos personales y profesionales?
Si utilizas la IA a diario, puede que este artículo te lleve a razonar cómo mejorar esto. Puede que la utilicemos para muchos fines; sin embargo, comenzar a sustituir nuestra capacidad cognitiva por ello puede ser algo que beneficie a corto plazo, pero a largo plazo puede pasarnos una gran factura mental.