Los agujeros negros son uno de los grandes misterios de la astrofísica, a pesar de que podemos comprender, más o menos, su comportamiento, todavía esconden muchos secretos. Por ese motivo, un evento como el que está a punto de suceder tiene tanta importancia: una colisión entre dos agujeros negros no es algo que se vea todos los días, especialmente si se trata de dos agujeros negros supermasivos.

Dos agujeros negros supermasivos están cerca de colisionar

El espacio sigue dejándonos muchos misterios, como los ríos estelares ocultos en la Vía Láctea o los nuevos descubrimientos sobre rocas lunares. Pero uno de esos misterios podría mostrarse pronto ante nuestros ojos. La colisión de dos agujeros negros supermasivos situados a unos 500 millones de años luz de distancia en la galaxia Mrk 501 podría producirse a lo largo del próximo siglo, según los científicos. Esto revelaría información muy importante para descifrar este tipo de fenómenos.

Esta galaxia no alberga un solo agujero negro supermasivo en su interior, tiene dos según la astrónoma Silke Britzen, del Instituto Max Planck de Radioastronomía. Se cree que cada galaxia cuenta con un agujero negro supermasivo en su interior actuando como el núcleo respecto al que gira todo. Pero, en este caso, tenemos dos y están bastante cerca el uno del otro, algo que contradice lo que sabíamos hasta ahora.

Los dos agujeros negros de Mrk 501 están separados por una distancia muy corta a nivel cósmico, desafiando lo que los astrofísicos llaman el problema del último pársec. Los modelos teóricos apuntan a que cuando dos agujeros negros como estos llegan a estar a un pársec de distancia, su entorno se queda sin material, lo que, en teoría, debería frenar su acercamiento de forma indefinida. Pero esto no es lo que está sucediendo en Mrk 501.

Los científicos que los han estudiado estiman que los agujeros negros de Mrk 501 podrían chocar en menos de 100 años. Esto no es nada en tiempo astronómico y hace que vigilar esta galaxia sea una de las prioridades de los astrofísicos actualmente. La observación y medición de este fenómeno podría ayudar a explicar muchas de las cosas que todavía desconocemos sobre los agujeros negros y la evolución de las galaxias.